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miércoles, 3 de octubre de 2012

Portafolio para la Clase de Introducción a la Teologóa



UNIVERSIDAD DON BOSCO
FACULTAD DE CIENCIAS Y HUMANIDADES
ESCUELA DE TEOLOGÍA

INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA



PORTAFOLIO DE EVIDENCIAS

ELABORADO POR:
JOSÉ MARTÍN HERNÁNDEZ SANDOVAL

DOCENTE:
Rafael Ernesto Sánchez López


 Seminario Santiago de María, 9 de julio de 2012


INTRODUCCIÓN
La educación actual busca que los estudiantes sean los actores protagonistas de su aprendizaje, es decir, que sean ellos mismos quienes construyan lo que aprenden. El estudiante actual debe ser una persona capaz de juzgar la realidad, no puede conformarse con ser un ente pasivo y meramente receptivo, sino que debe valorar y crear nuevos conocimientos.
Para que este trabajo de construcción de conocimientos sea más sistemático y ayude al estudiante a crear su aprendizaje este puede servirse de muchas herramientas.
Además de ser un simple conjunto o colección de las pruebas del aprendizaje, este portafolio intenta ser una herramienta que me ayude a construir mi aprendizaje. Contiene las pruebas de mi aprendizaje, los resúmenes de los temas abordados en clases o en grupos de discusión, y otros elementos.
Este portafolio contiene en un primer momento la Unidad I, que trata sobre los elementos introductorios fundamentales para la teología; en un segundo momento la Unidad II que contiene lo referente a la Teología Patrística y Medieval, y la Unidad III, donde abordamos a algunos de los teólogos más relevantes del s. XX, entre ellos: K. Barth, R. Bultmann, K. Rahner, P. Tillich, entre otros.

OBJETIVOS DEL PORTAFOLIO
·         Registrar y documentar los procesos de enseñanza aprendizaje que realice en el transcurso de esta materia.
·         Construir paso a paso mi propio conocimiento a partir de las clases del profesor, de la investigación personal, de los trabajos en grupo y de todas las actividades de aprendizaje en general.
·         Ser el protagonista de mi aprendizaje, a través del registro dedicado, coherente y personal de resúmenes, valoraciones y críticas reflexivas sobre los contenidos desarrollados en clase.



CARTA REFLEXIVA INICAL

Al iniciar este curso quisiera reflexionar sobre mis conocimientos previos sobre la materia, mis expectativas respeto al curso, y mi disponibilidad para trabajar.
En primer lugar, considero que la teología es un tratado, reflexión, el discurso o el estudio sobre Dios. Su principal fuente es la Sagrada Escritura, la revelación que contiene la Sagrada Tradición y quizá también hayan tras fuentes como los Santos Padres y los Santos.
Creo que la Teología tiene un papel fundamental en la Iglesia, pues intenta aclarar nuestra fe y hacerla más accesible a los creyentes. Además considero que la teología es una herramienta útil para evitar los errores sobre el conocimiento de Dios.
Los teólogos deben de tener una importancia crucial en la Iglesia, puesto que un candidato debe cursar 4 años de teología para poder optar al Ministerio del Orden Sacerdotal. Parece ser que ellos guían al pueblo en el camino de la fe, y lo acercan a Dios.
Espero aprender mucho acerca de la naturaleza, la utilidad, la historia, el método y los aportes de la teología a la actualidad. Me interesa conocer quiénes fueron los primeros teólogos, que dijeron sobre Dios. Además, sería interesante descubrir si hubo en el pasado, o si hay en la actualidad, controversias entre teólogos.
Me siento con muchos deseos de aprender, construir mi aprendizaje, desarrollar destrezas, conocer y profundizar en el conocimiento de Dios de los teólogos antiguos y actuales. Estoy dispuesto a investigar, memorizar, reflexionar, comentar, compartir y aprehender conocimientos. Sobre todo deseo que este curso sea de mucho aprovechamiento para mi vida.






 
UNIDAD I

 
 




PRESENTACIÓN


UNIDAD I

ELEMENTOS INTRODUCTORIOS FUNDAMENTALES

TEMAS:

1. Elementos introductorios. Aproximación al concepto de Teología.
2. Las fuentes de la teología
3. Las mediaciones de la teología
4. Biblia, Tradición y Magisterio
         a) La Escritura, «alma» de la teología
         b) La Tradición
         c) El Magisterio
5. La teología como ciencia














UNIDAD I: ELEMENTOS INTRODUCTORIOS FUNDAMENTALES
1. ELEMENTOS FUNDAMENTALES. APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE TEOLOGÍA
a) Revelación, fe y teología.[1] La Teología tiene sus inicios en el instante en que el hombre responde al Dios que se le revela e intenta entender a ese Dios. La revelación es un movimiento de Dios hacia el hombre en el que dándose a conocer exige del hombre una respuesta. La fe es esa respuesta del hombre al Dios que se le revela. Sin Dios no hay revelación, ni fe ni teología. Existe por tanto un estrecho vínculo entre la revelación hecha por Dios al hombre, la fe que nace como respuesta voluntaria a esa revelación y la teología que es la reflexión acerca de la revelación y la fe. La revelación es posible gracias a las propiedades espirituales que tiene la creatura por participación de su Creador.
b) La Historia concreta de la Revelación de Dios en Cristo. Dios se ha revelado a los hombres en la historia de muchas maneras. Pero Jesús de Nazaret es la Palabra definitiva de Dios al hombre. La Teología Cristiana es la ciencia de la revelación de Dios en Cristo. Jesucristo  es la cumbre de la revelación, en el Dios ha hablado de manera sin igual a la humanidad. Esa fe en Jesús resucitado, Hijo de Dios Padre, que desde el seno del Padre nos envía su Espíritu Santo, es el misterio de la fe de la Iglesia.
c) Teología y teologías. La teología es la palabra sobre Dios. Solo el creyente, es decir, quien ha tenido una experiencia de Dios está en la posibilidad de poder una palabra o de tratar de entender el Dios que se le ha revelado.
 1. Aproximación al concepto de teología. Para comenzar es bueno recordar cómo ha sido entendida históricamente el concepto de teología. En la Antigua Gracia la teología era más bien la teodicea, es decir el conocimiento natural de Dios referente a todos los hombres. Los Padres de la Iglesia consideran que en primer lugar ha ocurrido la economía de la salvación, y luego con ese presupuesto se hace posible la teología. En la Edad Media la teología alcanza un alto grado de sofisticación y se comienza a sistematizar el conjunto de conocimientos que se poseen. 
2. Una fe, varias teologías. La  fe puede ser la misma pero el enfoque desde el que trata de ser explicada esa fe puede variar con cada teólogo. De ahí que, aunque la revelación es la misma, son muchos los intentos y las perspectivas desde las que ha tratado de ser explicada. Estamos seguros que siendo el mismo Espíritu el que late en los teólogos, una misma la fe que profesan, la unidad de contenido puede mantenerse aunque el enfoque sea distinto.
d) Diversas teologías en la historia. La finalidad, los objetivos y los métodos han ocasionado que surjan distintas teologías en la historia. Así, podemos hablar de teología patrística, monástica, escolástica, controversística, postridentina, neoescolástica, entre otras.
e) Teologías diversas por su finalidad. En cuanto a su finalidad podemos hablar de:
Ø  Teología fundamental: la que pretende presentar desde el punto de vista de la razón los fundamentos y las características de la fe cristiana.
Ø  Teología «positiva»: que da la mayor importancia a  los datos de la Escritura (tomada como fuente, y no como “apoyo” del propio parecer), de los padres de la Iglesia, de la Liturgia y en general de la tradición.
Ø  Teología sistemática: La Teología Sistemática es el estudio de las doctrinas cristianas en su relación las unas con las otras en un sistema lógicamente consistente. Es una disciplina de la teología cristiana, cuyo fin es formular una coherente, ordenada y racional presentación de la fe y creencias cristianas, inherentes a un sistema de pensamiento teológico que se desarrolla con un método, que puede aplicarse tanto en lo general y como en lo particular.
Evidencia: Responder a la pregunta: ¿Qué es la teología?
Erick Eduardo Martínez, José Rigoberto Santamaría y José Martin Hernández
Teología: “Es un lenguaje interpretativo de la revelación. Es decir, aquel esfuerzo por interpretar lo que Dios ha revelado a la humanidad. Por tanto, la teología es un camino siempre inacabado hacia una verdad más plena.” La Teología para mi es la fe que busca entender, es decir, el intento del hombre por comprender lo que cree en su corazón. Esto porque la fe no excluye a la razón. Por el contrario, la fe es un acto humano que exige ser respuesta de la persona en totalidad, no solo el corazón y la voluntad, sino también la facultad de la inteligencia. Es un lenguaje sobre Dios.


2. LAS FUENTES DE LA TEOLOGÍA
a)      Según Santo Tomás de Aquino.
Para él hay tres fuentes englobantes que son: La Sagrada Escritura, la autoridad de los otros doctores de la Iglesia y la razón natural y la autoridad de los filósofos. Esta manera de Santo Tomas me parece muy acertada.
Los “lugares” teológicos según Melchor Cano: fue él el primero en hablar de “lugares teológicos” para referirse a las fuentes de la teología. Cano habla de 10 lugares: La autoridad de la Sagrada Escritura, la Tradición de Cristo y de los Apóstoles, La autoridad de  la Iglesia Católica, La autoridad de los Concilios, La autoridad de la Iglesia Romana, La autoridad de los  Padres, La autoridad de los teólogos escolásticos, La razón natural, La autoridad de los filósofos, y La autoridad de la historia humana.
Otros lugares teológicos
Evidencia Unidad I, tema 2: Lugares teológicos
Grupo: José Martin Hernández Sandoval; Orlando Pineda; Ernesto Ventura.
¿Nuevos lugares teológicos en la actualidad?


Los ya mencionados en clase: la Liturgia, la vida de los santos, las experiencias de las iglesias locales y particulares, y los signos de los tiempos. Además creemos que puede descubrirse e interpretarse algo de Dios a través de la oración de la Iglesia, y de la oración personal, en la naturaleza o la creación, en las conferencias episcopales que se ha realizado en todo el mundo.
La liturgia
SC, 2



En definitiva la liturgia debe ser considerada como un lugar teológico porque en ella realmente sucede el encuentro de Dios y sus hijos. Por medio de la Liturgia sacramental la Iglesia se comunica con al Padre a través del Hijo impulsada por el Espíritu Santo. Además Cristo se sigue revelando y comunicando por medio de la Liturgia,  esta constituye, a nuestro parecer, la continuación real de la obra de Dios en la Historia Humana. La Liturgia no nos enseña solamente la fe de alguna persona en particular, sino la fe de la Iglesia, es decir, la fe de todos aquellos que han celebran, cree y viven la Liturgia.
La vida de los santos
SC, 111
La vida de los santos es una fuente fiable para hacer teología pues, Dios mismo es quien santifica al ser humano. En la vida de los beatos y dichosos puede encontrarse el firme propósito de Dios, y su Voluntad para con los hombres. El testimonio de los santos y lo mártires puede convertirse en el kerigma que despierte la fe del no creyente o del creyente mediocre. El santo manifiesta las obras de Cristo con las suyas.  Cuando contemplamos la vida de los Santos entendemos mejor el llamado a la Santidad que nos hace Cristo, vemos en ellos la Imagen de Dios.  En definitiva son un modelo de experiencia con Dios y de acercamiento a la participación divina.
La experiencia de las iglesias locales o regionales

Las iglesias particulares son comunidad de comunidades donde se celebra la fe y el encuentro con Dios. La Diócesis posee una historia propia de sus encuentros con Dios. Además cada Diócesis es testigo de las manifestaciones de la revelación de DIOS hechas aun antes del kerigma. Cada cultura es una experiencia con DIOS, la identidad de las Iglesias locales puede describir en gran medida el encuentro que la Comunidad ha tenido con el Creador.
Los signos de los tiempos
GS 4


Son lugares teológicos porque exigen una respuesta a la fe de la Iglesia, son una exigencia de Dios para sus hijos. A través de los signos de los tiempos Dios habla al mundo actual. En verdad los signos son parte del lenguaje que Dios utiliza. Pero, también es cierto que esos signos necesitan un audaz discernimiento, y una adecuada lectura teológica para poder comprender lo que Dios pide.






3. LAS 





MEDIACIONES DE LA TEOLOGÍA
La teología cristiana asume los resultados de las ciencias o los métodos de esas mismas, ciencias con el sentido de que, la verdad que la teología conoce, sea vital para el cristiano que la cree.
a)      Mediación histórico-hermenéutica:
La palabra hermenéutica viene del griego hermeneuein, que quiere decir “expresar, interpretar, traducir”. Lo que quiere decir que se hace hermenéutica con lenguajes poco comprensibles, en especial con lenguajes escritos y antiguos. En particular se refiere a la interpretación de los textos bíblicos.
Esta mediación intenta acercar para comprender. Trata de responder a la pregunta: ¿Cuál es el significado que tienen “hoy” los hechos y las ideas que acontecieron en el pasado? Hay diversos tipos de hermenéutica: bíblica, exégesis protestante, filosofía del lenguaje, y conciliar.
b)     Mediación racional o filosófica:
Muchos han querido hacer una interpretación de la Revelación a partir de la “Sola Scriptura”. Este es el caso de Oscar Cullmann. Sin embargo, nosotros sabemos que la revelación dada por Dios necesita ser interpretada, necesita de una razón que medie entre ella y la vida del creyente. Por tanto, el discurso sobre Dios necesita de planteamientos  metafísicos. Y por otro lado, solo la razón que se deja iluminar por la fe lleva a Dios.

c)      Mediación socio-analítica:
Se ha dicho que hablar de una mediación socio-analítica equivale a referirse a la Teología de la Liberación. La teología de la liberación que desde una mirada social de la relación entre la pobreza y la riqueza trata de hacer teología. Con esta mediación la teología se libera de usar únicamente la vía deductiva, y da paso así, al análisis de la realidad, o como otros lo han dicho, a la lectura de los signos de los tiempos, para hacer teología.

Otras mediaciones: psicoanalítica, el arte, la música…: se trata en la mediación psicoanalítica de comprender, por ejemplo, la personalidad de Jesús, de Pablo o de Moisés para entender mejor el mensaje divino. El arte ayuda en gran medida a conocer las diferentes formas de experiencias de Dios que han existido.  
Otras mediaciones para que se desarrolle el discurso teológico:
·         El Cine, el lenguaje mismo, la mariología, la antropología…

4.     LAS FUENTES DE LA TEOLOGÍA: BIBLIA, TRADICIÓN, MAGISTERIO
a)      La Escritura “alma de la teología”
La Palabra de Dios está en la Escritura. La Sagrada Escritura contiene la Palabra de Dios, es decir el misterio de Cristo. El documento Optatam Totius del Concilio Vaticano II (de ahora en adelante CVII) al referirse a los estudios teológicos de los candidatos al sacerdocio dice que la Sagrada Escritura debe ser el “alma de la teología”. Con esta analogía quiere indicarse que la Biblia, como Palabra de Dios revelada a los hombres, debe tener un puesto central en la vida del futuro sacerdote.
Mas no solo se hace referencia con ello a la formación sacerdotal, a mi parecer, es todo el cristianismo, toda la fe, toda la vida, la que debe tener por centro la divina revelación que se encuentra en la Sagrada Escritura (S.E.). Por ello, la S.E., que originalmente nace en comunidad, tiene su destino en la vida de la comunidad.
Si recordamos que Cristo es la Palabra de Dios (LOGOS), la expresión manifiesta que conocer la Palabra es conocer a Cristo y que desconocer la Palabra es desconocer a Cristo.
Por tanto, la S.E. es un don de Dios, porque: “Tanto amó Dios al mundo que le dio a sus Hijo único...” (Jn 3,16). La S.E. encierra en su interior el misterio de la salvación, y por el hecho de ser un misterio necesita interpretación, esa interpretación es dada por el Magisterio de la Iglesia, autentico intérprete de la Palabra de Dios. Al hablar de interpretación puedo hacer referencia a tres niveles científicos:

 
Exegesis
Teología Bíblica
Teología Sistemática
Es el estudio científico, que busca el origen de los textos. Es intelección de fragmentos del texto sagrado. Busca el sentido literal de las frases o palabras. Es de gran utilidad para comprender la S.E.
Se auxilia tanto de la exegesis como de la S.E. y busca la correcta interpretación de los textos. Además es el estudio detallado de los grandes temas bíblicos y teológicos, por ejemplo:
la santidad,
la justificación del pecado,
la resurrección, entre otros.
Es una rama de la teología que, como su nombre lo indica, sistematiza y ordena,  en torno a un eje común las verdades de la revelación.
¿Por qué decimos que la S.E. es alma e la Teología? Fue León XIII quien hizo esta analogía de la Escritura. Se dice así, porque solo la S.E. es capaz de estructurar y animar todo el cuerpo de verdades que estudia la Teología. Además sabemos que la teología misma es un saber derivado de la S.E. y que el teólogo solo hace teología a partir de la divina revelación que haya su máxima expresión en la S.E.
Podemos hablar además de algunos principios para el uso teológico de la S.E.
1.      La escucha fiel (el sentido de la S.E.)
2.      La escucha activa (interpretar)
3.      La comunidad y los símbolos de su fe (contexto)
4.      La convergencia bíblica (unidad de la S.E)
5.      El consenso exegético (los expertos)
6.      Los metatemas (grandes narraciones y constantes en la S.E.)
7.      La continuidad en la discontinuidad (temas que dejan de tratarse)
8.      Precariedad escatológica (idea de futuro)
9.      Asistencia filosófica (usar bien la razón)
10.  Inculturación (compromiso con la S.E.)
Evidencia Curso: Introducción a la Teología
Ejercicio 4: pequeña investigación sobre el concepto de “tradición” en el Concilio Vaticano II. Objetivo: descubrir el concepto Magisterio en el CVII y descubrir los rasgos principales. Indicación: encuentre por lo menos tres conceptos de tradición en el CVII. Luego haga una síntesis que englobe todos los conceptos y que defina los rasgos principales de la Tradición. El trabajo será en pareja.
Estudiantes: José Ernesto Ventura Pérez y José Martín Hernández Sandoval
Numeral
Concepto
DV 8
Lo que enseñaron los Apóstoles encierra todo lo necesario para que el Pueblo de Dios viva santamente y aumente su fe, y de esta forma la Iglesia, en su doctrina, en su vida y en su culto perpetúa y transmite a todas las generaciones todo lo que ella es, todo lo que cree.
DV 9
La Sagrada Tradición transmite íntegramente a los sucesores de los Apóstoles la palabra de Dios, a ellos confiada por Cristo Señor y por el Espíritu Santo para que, con la luz del Espíritu de la verdad la guarden fielmente, la expongan y la difundan con su predicación
DV10  
La Sagrada Tradición, pues, y la Sagrada Escritura constituyen un solo depósito sagrado de la palabra de Dios, confiado a la Iglesia; fiel a este depósito todo el pueblo santo, unido con sus pastores en la doctrina de los Apóstoles y en la comunión, persevera constantemente en la fracción del pan y en la oración (cf.  Act., 8,42), de suerte que prelados y fieles colaboran estrechamente en la conservación, en el ejercicio y en la profesión de la fe recibida.
DV 21
(Hablando acerca de la Sagrada Escritura dice:)
Siempre las ha considerado y considera, juntamente con la Sagrada Tradición, como la regla suprema de su fe, puesto que, inspiradas por Dios y escritas de una vez para siempre, comunican inmutablemente la palabra del mismo Dios, y hacen resonar la voz del Espíritu Santo en las palabras de los Profetas y de los Apóstoles.

Síntesis: La Sagrada Tradición es el depósito sagrado de la palabra de Dios, confiada a la Iglesia, que se transmite a través de la doctrina, la vida y el culto de la Iglesia. La Tradición antiguamente era entendida como la transmisión de lo que Dios había hecho y prometido a Abraham, Isaac y Jacob; luego pasa a ser la comunicación de la persona de Cristo, su palabra, su vida y su obra. Además, es lo que enseñaron y comunicaron los apóstoles, porque ellos lo habían visto, oído y vivido. Por ello, la Tradición es regla suprema de la fe de la Iglesia. En la actualidad, la Tradición es transmitida por medio de la Sagrada Escritura, de las celebraciones litúrgicas, las confesiones de fe, y las costumbres atribuidas a la Iglesia apostólica.

b)     La Tradición y el Magisterio
El principio de la tradición y las tradiciones apostólicas
La tradición en el AT: la tradición es lo que mantiene vigente y actualizada la cultura y la identidad de un pueblo. Al situarnos en la cultura judía del pueblo israelita, nos damos cuenta que es un pueblo sumamente religioso y tradicional, incluso al hablar de Dios dice “El Dios de nuestros padres” o “El Dios de Abraham, Isaac y Jacob”. Con ello hacen no solo referencia a un personaje histórico, sino al origen histórico, al origen y la identidad del pueblo. Para ellos creer es recordar. Y su tradición está presente en su documento religioso-jurídico-histórico “La Toráh”. Sin embargo este documento escrito es el resultado de la tradición oral del pueblo. La tradición oral es también muy importante para los judíos.

La tradición en el NT: Cristo es quien viene a dar plenitud a la promesa que Dios hizo al pueblo de Israel. De ahora en adelante la tradición ya no solo es transmisión de verdades, sino recepción y repuesta al misterio de CRISTO (traditio Christi Ecclesiae). Recordemos que la Escritura nace de la Tradición. La predicación apostólica nace del encuentro con Cristo resucitado, y de ahí surge la Tradición, que es esencialmente el cauce visible de la Predicación.
El contenido y las formas: el contenido de la tradición son la verdades de la revelación, Cristo y su misterio pascual; la formas de la tradición son las maneras como esa fe se expresa, son los estilos propios como las diferentes sociedades, que han escuchado el mensaje Evangélico, han recibido, viven y transmiten la fe.
Las mediaciones de la Tradición:
Ø  La predicación oral
Ø  La Escritura
Ø  La Celebración litúrgica
Ø  Las profesiones de fe
Ø  Las costumbres atribuidas a la Iglesia apostólica
Ø  La serie de los Concilios Ecuménicos
Ø  La serie de los Padres griegos y latinos…
Ø  La fe del pueblo de Dios.

c)      El Magisterio
¿Por qué existe el Magisterio? El magisterio de la Iglesia existe porque la Tradición lo necesita. Es decir, que la Tradición, de la que ya hemos hablado, necesita un órgano en la Iglesia que le sirva, la transmita y la defienda. El magisterio de la Iglesia (latín Magisterium Ecclesiae) es la expresión con que la Iglesia Católica se refiere a la función y autoridad de enseñar que tienen el Papa (Magisterio Pontificio) y los obispos que están en comunión con él. Precisamente, mediante la enseñanza el Magisterio se asegura que la Santa Escritura y la Santa Tradición sean transmitidas, enseñadas rectamente, y vividas según el designio de Dios. Al Magisterio corresponde mantener la continuidad de la Tradición.
Magisterio Extraordinario y Magisterio Ordinario. El primero es infalible (no puede contener error) e incluye las enseñanzas ex-cathedra del papa y las enseñanzas de los concilios ecuménicos (convocados y presididos por él). Cabe aclarar que este tipo de Magisterio no es ejercido cotidiana u ordinariamente, sino que solo se ejerce cuando es necesario, es decir, pocas veces. El último papa en hablar ex cathedra, hablar con autoridad, fue Pio XII al proclamar el dogma de la Asunción de la Virgen  a los cielos. Por otro lado el Magisterio Ordinario es universal. Este Magisterio contiene las enseñanzas cotidianas del papa, en sus homilías, y su enseñanza en las cartas encíclicas u otros documentos. También se incluyen en este Magisterio la enseñanza de los Obispos en sus Diócesis o reunidos en consenso.



El documento del CVII sobre la Iglesia dice:
“Aunque cada uno de los Prelados (obispos) no goce por si de la prerrogativa de la infalibilidad, sin embargo, cuando, aun estando dispersos por el orbe, pero manteniendo el vínculo de comunión entre sí y con el sucesor de Pedro, enseñando auténticamente en materia de fe y costumbres, convienen en que una doctrina ha de ser tenida como definitiva, en ese caso proponen infaliblemente la doctrina de Cristo. Pero todo esto se realiza con mayor claridad cuando, reunidos en concilio ecuménico, son para la Iglesia universal los maestros y jueces de la fe y costumbres, a cuyas definiciones hay que adherirse con la sumisión de la fe.” (LG25)
Y el documento del CVII sobre la divina revelación dice:
“Pero el oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida ha sido confiado únicamente al Magisterio vivo de la Iglesia, cuya autoridad se ejerce en el nombre de Jesucristo. Este Magisterio, evidentemente, no está sobre la palabra de Dios, sino que la sirve, enseñando solamente lo que le ha sido confiado, por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo la oye con piedad, la guarda con exactitud y la expone con fidelidad, y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como verdad revelada por Dios que se ha de creer.”
 
 


















d)     Los dogmas en la iglesia
¿Qué es un dogma? Louis de Wohl al hablar sobre el dogma en la actualidad dice que en nuestros tiempos se califica a una persona de dogmática y con ello se pretende expresar que es un testarudo obstinado. Dogma es sinónimo de imposición. El maestro que nos enseña que dos por dos son cuatro nos está enseñando un dogma, un dogma aritmético. Naturalmente soy muy libre de desconfiar de él considerándole un testarudo obstinado y ergotista. Pero si quiero llegar a algún resultado en aritmética, no tendré más remedio que aceptar su dogma globalmente. Claro que en este caso resulta fácil de comprobar. En otros terrenos es a veces más difícil. Podemos decir que los dogmas son duros, si, o se los cree o no se los cree. Pero creer es lo único que diferencia al cristiano de todos los otros hombres. Para nosotros el dogma es una proposición que expresa alguna parte del contenido de la revelación divina y que es públicamente propuesta como tal por la Iglesia, y por tanto, se debe asentir con la fe. Gracias a la seguridad que nos dan los dogmas podemos hablar de futuro y de esperanza.
¿Cómo interpretar los dogmas? Debemos hacerlo con objetividad histórico-crítica. Debemos saber que la Iglesia solo proclama como dogma lo que ella ha descubierto en la divina revelación. La Iglesia, el Magisterio de la Iglesia, no inventan nada solo publican lo que ya está dicho o manifiesto en la revelación hecha por Dios a los hombres.

El perfil del teólogo católico: Las indicaciones de CDF: Características del teólogo.
Según Congregación para la Doctrina de la Fe en su instrucción Donum Veritatis, sobre la Vocación Eclesial del Teólogo, el teólogo:
1.       Tiene la función especial de lograr, en comunión con el Magisterio, una comprensión cada vez más profunda de la Palabra de Dios contenida en la Escritura inspirada y transmitida por la tradición viva de la iglesia. (6)
2.      Indagar la «razón de la fe» y ofrecerla como respuesta a quienes la buscan. (7)
3.      Intensificar su vida de fe y unir siempre la investigación científica y la oración (8)
4.      Debe discernir en sí mismo el origen y las motivaciones de su actitud crítica y dejar que su mirada se purifique por la fe.
5.      Para comprender mejor la verdad revelada sobre el hombre y sobre las normas morales de su obrar debe auxiliarse del conocimiento filosófico y del aporte de las ciencias humanas. (10)
6.      Debe respetar el Pueblo de Dios y comprometerse a darle una enseñanza que no lesione en lo más mínimo la doctrina de la fe. (11)
7.      Deber ser un servidor muy desinteresado de la comunidad de los creyentes. (11)
8.      Debe ser imparcial y objetivo, dispuesto al diálogo fraterno, a la apertura y a la disposición de cambio de cara a las propias opiniones. (11)
9.      Debe tener una total disponibilidad a acoger la verdad tal como se presenta al final de la investigación. (12)
10.   También les corresponde participar en la edificación del Cuerpo de Cristo en la unidad y en la verdad. (40)
11.    Por último, el teólogo debe ser un fiel creyente en la Palabra de Dios cuyas riquezas debe penetrar, pero también un enamorado hijo de la Iglesia de la que ha recibido su misión. (38)

5. LA TEOLOGÍA COMO CIENCIA
a) La teología como ciencia deductiva e inductiva
Para comenzar preguntémonos que es una ciencia. La ciencia es  el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados, y susceptibles de ser articulados unos con otros. O como dice W. Beinert: “El conocimiento general, sistemático, de la realidad bajo un determinado objeto de estudio formal.” Así se tiene que una ciencia al estudiar el objeto que le compete se reduce a un ámbito de la realidad. En el transcurso de la historia muchos se han preguntado acerca de si la teología puede ser considerada como una ciencia.
Uno de los que ha defendido que la ciencia es una ciencia es Santo Tomás de Aquino. Para el la teología es la ciencia o conocimiento superior, y ello, por dos razones: por la dignidad de la materia que trata (Dios, su objeto de estudio) y por la certeza que contiene, pues se funda en la luz del propio Dios, que es infalible.
En la Patrística se puede hablar de ciencia en estos términos. En esta época las formulaciones doctrinales estaban escritas con gran rigor. Los padres de la Iglesia hicieron uso de la filosofía y sus categorías para hablar de los contenidos de la revelación.
En la Edad Media, se consideró que la teología realmente es ciencia, una ciencia que está subordinada a la ciencia de Dios, es decir del conocimiento que Dios tiene de sí mismo.
En el Renacimiento surge un conflicto entre lo que la teología afirma como ciencia y lo que las ciencias positivas dicen. En esta época se pone de relieve el método de experimentación como l único capaz de alcanzar la verdad. La teología carece de este método.
Ese conflicto se agudiza con el Positivismo que con Augusto Comte como portavoz llega a la ruptura, pues se considera que solo la ciencia experimental puede recibir el nombre de ciencia.
Luego en el sigo xx surge un momento histórico llamado: hermenéutico, que considera que todo en las ciencias es pura interpretación de la realidad. Todo se pone bajo sospecha y la verdad es solo poseída por el sujeto. Sin embargo, esta postura subjetivismo es un peligro.

b)     La teología como ciencia según Santo Tomás
Por su parte Santo Tomas dice que la Teología está fundada en la revelación divina, es una ciencia que adquiere unidad gracias a la unidad de su objeto; es practica porque invita a un determinado estilo de vida moral; es argumentativa, es deductiva y emplea metáforas para llegar a lo inteligible por medio de lo sensible.
Ahora hablemos de dos momentos de la metodología de la teología como ciencia. La teología tiene dos principios metodológicos: uno deductivo y otro inductivo. El deductivo deduce de los principios dados en la revelación conclusiones ciertas. El inductivo entra en profundidad teológica a partir de los hechos o acontecimientos que propone la Sagrada Escritura.











Evidencia:
Trabajo en grupos
Momento Objetivo
Momento Subjetivo
Auditus fidei:
Por este principio teológico comprendemos que la teología toma las verdades reveladas, asumiéndolas tal y como están expresadas en la S.E., en la tradición y en el Magisterio.
Este principio se auxilia de la filosofía para aclarar los contenidos revelados.
Es escucha fiel, y conserva el sentido objetivo de la revelación.
Es una especie de exploración de las fuentes.
Intellectus fidei:
 Este principio metodológico quiere responder a las exigencias propias del pensamiento mediante la reflexión especulativa.
La dilatación de la argumentación escriturística hecha por el principio objetivo, es posible gracias a que las verdades de la fe contenidas en la Revelación son inteligibles. Se busca un sentido del significado (lógico o más profundo).
Es un tipo de explicación de la fe. Se hace por medio del razonamiento, se crea un saber sistemático y organizado.
En este principio el teólogo debe ser capaz de hacer síntesis.











                                                      

CARTA REFLEXIVA FINAL DE LA UNIDAD I
Al final de este curso dirigido por el Padre Rafael Sánchez, que lleva por nombre Introducción a la Teología, puedo hacer las siguientes reflexiones sobre la teología.
Primero que la Teología al ser una ciencia que trata de conocer e interpretar a Dios necesita de la fe del teólogo para lograr su sometido, que es más que el conocimiento, llega hasta la comunicación de la verdad que se conoce.
Por el hecho de que son muchos los teólogos y muchas las formas en que el hombre conoce a Dios y comprende la Revelación, son muchas las maneras de hacer teología, aunque sea una misma fe.
Segundo, que la fuente fidedigna de la Revelación, que posee objetividad y primacía es la Sagrada Escritura. Sin embargo, hay otras fuentes de donde el teólogo puede auxiliarse al momento de hacer teología, como lo son la tradición, las expresiones de los Padres de la Iglesia, los concilios, la razón natural que se deja iluminar por la fe, y otras fuentes.
Tercero, que la teología con la finalidad de hacer que la verdad que conoce tenga significado en la vida del cristiano, se auxilia de determinadas ciencias, como lo son la hermenéutica-histórica, la sociología, la filosofía, y la psicología.
En cuarto lugar que, la S.E. por ser la única capaz de unificar el saber teológico y de animar al teólogo, es realmente el alma de la teología, y que el papel de la tradición es confirmar la revelación que está en la Escritura, de igual manera el Magisterio tiene la responsabilidad de asegurar que la S.E. sea correctamente interpretada.
Por último, que la Teología no es una ciencia a la manera de las ciencias positivistas, es decir, que se refugia en la comprobación experimental como único método para alcanzar la verdad. Sin embargo, es una ciencia pues posee principios que la rigen, un objeto de estudio y un método científico.










UNIDAD II








PRESENTACIÓN

UNIDAD II:
TEOLOGÍA PATRÍSTICA Y TEOLOGÍA MEDIEVAL

TEMAS:

I.         TEOLOGÍA PATRÍSTICA
1.    Contextualización de la época patrística
2.    San Ignacio de Antioquia
3.    San Ireneo
4.    Orígenes
5.    Los primeros concilios: Nicea, Éfeso, Calcedonia, Constantinopla
6.    San Agustín: el tema del pecado y la antropología

II. CONTEXTUALIZACIÓN DE LA ÉPOCA MEDIEVAL
1.    Santo Tomas de Aquino: la teología como ciencia de la fe
2.    San Anselmo: el problema de la redención
3.    Teología postridentina



UNIDAD II: TEOLOGÍA PATRÍSTICA Y MEDIEVAL
I.                  TEOLOGÍA PATRÍSTICA: SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA, SAN IRENEO
1. Contextualización de la época patrística
La Teología Patrística dura un aproximado de seis siglos. La patrística es la fase en la historia de la organización y la teología cristiana que abarca desde el fin del cristianismo primitivo, con la consolidación del canon neo-testamentario, hasta alrededor del siglo VIII.
a)      Contexto
El contexto en que se comienza el desarrollo de la teología patrística es cercano a los apóstoles. El cristianismo tenía el reto de hacer llegar el Evangelio a las culturas de ese momento: la judía, la helénica, entre muchas otras. Con el sometimiento que se sufría a mano de los griegos, la doctrina cristina tenía el peligro de hacer sincretismos entre la Revelación y la el helenismo, o de olvidar la fe a causa del pensamiento griego. Este contexto era un desafío para los cristianos de ese momento.
b) Características
Una primera característica que puedo apuntar, es que la teología que se realizó en esta época tiene una postura que trata de integrar a la persona y las maneras  de conocimiento que están en sus posibilidades. Es decir, incluye la razón, y el afecto, la inteligencia y la voluntad, la intuición, la razón y la fe.
Una segunda característica es que se hace uso del principio «creer para entender, entender para creer»[2]. En otras palabras, se considera que la fe del hombre lo lleva a Dios, pero que necesita ser purificada por la razón, y que de igual manera, la razón humana puede llegar al conocimiento de Dios si se deja iluminar por la fe.
Una tercera característica es que quienes elaboran esta teología son obispos, sacerdotes y laicos, quienes elaboran una reflexión de fe con un fin eminentemente pastoral. Otras características son: el uso de la hermenéutica alegórica para la interpretación de la S.E. (bíblica); considera a la Liturgia como expansión y expresión de la fe (Litúrgica); la interpretación hecha se hace desde la fe de la Iglesia (crítica y eclesial); busca hacer que la fe cristina penetre en la cultura helénica (inculturada).
Sin embargo, a pesar de las buenas intenciones de esta teología, no está exenta de equivocarse, así se nota en el uso a veces no tan ideal de las categorías filosóficas, y el errado uso de instrumentos metodológicos que no son bien utilizados, mas es en este periodo histórico en que surgen los debates sobre temas teológicos que aun los teólogos de nuestro tiempo siguen discutiendo.
     c) Fases
Siglo

Tendencia hegemónica/fase
Nombres principales
I-II


II

II-III
Padres Apostólicos[3]

Clemente Romano, Ignacio, Policarpo de Esmirna, Didaché («Doctrina de los Doce Apóstoles»), Clemente Romano, Papíasde Hierápolis,

Apologistas
Justino, Taciano, Teófilo, Carta a Diogneto. Novaciano, CiprianoMunicio Félix
Reflexión sistemática
Tertuliano, Orígenes, Ireneo, Hipólito de Roma.


III-IV


Escuelas teológicas
Alejandría: Atanasio, Cirilo
Capadocia: Basilio, Gregorio Nacianceno, Gregorio de Nisa.
Antioquía: Teodoro, Cirilo de Jerusalén, Juan Crisóstomo.
IV-V



VI-VII
Fase de esplendor


Agustín, Jerónimo, Ambrosio, León Magno, Efrén.

Final
Gregorio Magno,
Isidoro de Sevilla, Boecio,
Juan Damaceno.







    d) Evaluación
·         A pesar que la teología patrística fue desarrollada hace mucho tiempo, el contenido y los temas discutidos en ese tiempo siguen siendo retomados actualmente por la teología.
·         En gran medida, la teología patrística, formuló los dogmas trinitarios y cristológicos que son fundamentales para la fe católica.
·         Hoy en día los valores de contextualización del evangelio que tenía la teología patrística son necesarios, es decir, el valor de inculturación patrístico es iluminador y enriquecedor para nuestros tiempos.
·         La patrística supo integrar el saber de fe con el saber racional, eso hace falta en nuestro ambiente racionalista y demasiado objetivista.

2. SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA
a) Vida
Ignacio significa: "lleno de fuego" (Ingeus: fuego), santo estaba lleno de fuego de amor por Dios. Ignacio de Antioquia fue obispo de Antioquia enviado de Siria a Roma para ser martirizado, al arrojarlo a los leones. Sin embargo su ardor apostólico no desfalleció, sino que, siguió predicando con ánimo la Buena Noticia. Aconsejaba a las comunidades que tuvieran mucho cuidado con las herejías que se difundían  en ese tiempo, y les invitaba a que se mantuvieran adheridos a la tradición apostólica. En la literatura cristiana san Ignacio fue el primero en atribuir a la Iglesia el adjetivo "católica", es decir, "universal": "Donde está Jesucristo —afirma— allí está la Iglesia católica" (Carta a los cristianos de Esmirna, VIII, 2).[4]
b)     Obras
Escribió7 cartas, estas son: Desde Esmirna: a las Iglesias de Éfeso, Magnesia, Trales y Roma. Desde Troade: a las iglesias de Filadelfia, y de Esmirna, además escribió a Policarpo.
c)      Doctrina
San Ignacio predicó la unidad de la persona de Cristo (contra aquellos que consideraban que era solo humano, solo divino, o que se daban en él ambas naturalezas per de forma separada),  con el Padre, y delos Cristianos con Cristo. También subrayo la unidad del pueblo con el obispo cuando participa el culto. Afirmo que la unidad de los cristianos en Cristo se manifiesta la unidad de los cristianos entre sí. Por último, hace un especial énfasis en la atención y  
cuidado al tratar de tendencia heréticas.
3. SAN IRENEO
a)      Vida
Nació en Esmirna, Asia Menor, c. 130. Recibió una óptima formación religiosa en Oriente en Esmirna, tanto a nivel teológico como filosófico en la escuela de San Policarpo, que fue discípulo del Apóstol Juan. Es considerado por Tertuliano como “un cuidadoso investigador de toda clase de doctrina”. San Ireneo, educado en Esmirna; fue discípulo de la San Policarpo, obispo de aquella ciudad, quién a su vez fue discípulo del Apóstol San Juan.[5] San Ireneo es ante todo un hombre de fe y un pastor. Tiene la prudencia, la riqueza de doctrina y el celo misionero del buen pastor.[6]
b)     Obras
Su obra Adversus Haereses, es un tratado contra los gnósticos. Es un escrito apologético, con rasgos de sistematización. También escribió Demostratio apostolicae praedicationis, que es una comparación de las profecías del AT.
c)      Doctrina
En un primer momento, hablemos del momento histórico en que San Ireneo se mueve. Ireneo es el último hombre apostólico y el primer teólogo. Recordemos que Ireneo fue discípulo de un hombre que escuchó la predicación apostólica (Policarpo), y además es el primero en intentar hacer una síntesis global de la doctrina cristiana. En la época de San Ireneo surge el agnosticismo que es una herejía con una sólida base teórica; también está en auge la teoría neoplatónica, que presentaba cierta similitud con el cristianismo, pero que ponía en peligro la rectitud de la doctrina cristiana.
En un segundo momento hablemos de los argumentos que San Ireneo presentó en la lucha contra el gnosticismo. Primero, en cuanto al tema de la salvación por el solo conocimiento, él opina que no esto es falso, la salvación es un don de Dios. Segundo, que el Dios del AT y del NT, aunque difiera en alguna manera, es solamente uno. Tercero, la carne o materia, por ser creación de Dios, son buenas, esto es, tienen un valor positivo. Cuarto, expone una interpretación de la cristología: Cristo se ha encarnado para salvarnos (función soteriológica), y para darnos ejemplo (función ejemplar).
d)     Método Teológico
El método que San Ireneo utiliza, descubierto de manera implícita en Adversus Haereses, es un método desde arriba, es decir, que la teología no puede subordinarse a otros saberes; y es un método positivo en tanto que acoge fiel y plenamente la palabra de Dios.

Evidencia del ejercicio del tema 1 y 2---Unidad II
Teólogo
Reflexión
(interpretación y comentario de una catequesis del papa referente a ese teólogo)
Orígenes
El Santo Padre en su catequesis, destaca además del pensamiento, la coherencia de vida y el testimonio de Orígenes. Para este teólogo, la Teología debe tener como punto de partida y fundamento la Escritura. Propone para que esto sea así, hacer teología utilizando un método alegórico, que consiste en hacer una triple lectura de los textos bíblicos:
1.Lectura Literal: consiste en  saber que dice el texto, para esto es necesario saber cuál fue la intención del autor sagrado al escribir ese texto.
2. Lectura sistemática: es el sentido moral o doctrinal del texto, incluye, por tanto, una serie de directrices para la vida y conducta del cristiano.
3. Interpretación sistemática: es el sentido espiritual que mira en las profundidades de la letra del texto sagrado. Considera la unidad cristológica de la Escritura, en una lectura que es guiada por el Espíritu Santo.
La importancia del pensamiento de orígenes es que sitúa a la Escritura como la primera fuente para el quehacer teológico; también, encontramos relevante para la actualidad, la manera como Orígenes va profundizando en la Escritura, es decir, en el método que utiliza para escudriñar la Escritura. Sabemos que la letra mata, pero el Espíritu da vida. El texto sagrado necesita una correcta interpretación que sobrepase la letra y llegue a las profundidades del corazón de la Palabra.

4. ORÍGENES
a)      Vida
Fue un exegeta, teólogo y filósofo que nació en Alejandría alrededor del año 185. Su padre lo inicio en el estudio de la Sagrada Escritura. Desde joven sintió el deseo de ser martirizado por la fe en Jesucristo, esto, como es de suponer, es expresión de su fervor cristiano. Cuando el Obispo Demetrio le encargo la formación antes del bautismo de los catecúmenos, la asumió con gran celo, y se dedicó de lleno al estudio de la Escritura, y de las lenguas de ella, para ello viajó a Israel. En tiempos de Orígenes proliferaba el neoplatonismo, lo que de alguna manera lo influyó. Orígenes utilizaba la razón filosófica para comprender mejor la fe. Orígenes de Alejandría es realmente una de las personalidades determinantes para todo el desarrollo del pensamiento cristiano.[7]
b)     Obras
Orígenes posee escritos de tipo exegético como Las Hexaplas (texto hebreo original de la Biblia, al lado la traducción griega, y las más confiables en aquel momento: Símaco, Aquila, LXX, Teodocion), Los Escolios, sus Homilías, y sus Comentarios.
También obras sistemáticas como su obra: De los Principios, donde presenta las verdades principales de la fe cristiana, y Contra Celso, que constituye una apología del cristianismo frente a Celso.
Cabe agregar en este punto, que vista su prolijidad y magnitud intelectual y literaria, Orígenes es realmente un genio de su tiempo. Incluso podemos compararlo a Agustín y Tomas de Aquino. Su conocimiento sobre la doctrina cristiana y su erudición eran extraordinarios.
c)      Pensamiento
·         Dos creaciones. Orígenes afirma la existencia de un mundo espiritual (de mentes libres) y una segunda creación material obra de Dios bueno, pero sucede como consecuencia de la Caída.
·         Sobre la Trinidad. En este punto surgen ambigüedades. El Padre es ingenito, el Hijo es genito y el Espíritu deriva del Padre por el Hijo.
·         Cristología. El Hijo es Sabiduría. Cristo en sí es Hijo Unigénito; Cristo en sí y para otros es Sabiduría, Logos, Verdad, Vida; Cristo para otros es redentor, camino, puerta.
·         Antropología. El hombre es imago Dei. La condición inicial del hombre es su semejanza con Dios. Por Similitudo comprende que el hombre puede santificarse y parecerse a Dios aún más.
·         Eclesiología. En la Iglesia Orígenes distingue entre simples y perfectos. Simples quienes confiesan a Cristo. Perfectos quienes han llegado a ser plenamente hijos de Dios.
·         Escatología. La preocupación escatológica de Orígenes tiene un tinte más individual que comunitario.

5.     LOS PRIMEROS CONCILIOS: NICEA, ÉFESO, CALCEDONIA, CONSTANTINOPLA
Para desarrollar este punto de estudio me valdré de un cuadro comparativo entre los concilios mencionados y las principales herejías que enfrentaron.

Concilio (año)
Personaje Cristiano
Herejía
(fundador)
Postura herética
Respuesta del Concilio
Nicea (325)
San Atanasio
Arrianismo (Arrio)
Cristo no es Dios, pues no existe desde la eternidad al ser una criatura, tiene un principio. No comparte la naturaleza del Padre. Sostenía que el Hijo de Dios venía de la nada y que antes del nacimiento no existía y era una creatura.
Si Cristo no fuera Dios no podría otorgar vida a los arrepentidos y no podría salvarnos. Cristo es el Unigénito del Padre, es consustancial al Padre.
Afirma la verdadera divinidad de Cristo.
Constantinopla
(381)
Basilio
de Cesárea.
Papa Dámaso
Hilario
de Poitiers
Macedonismo
(Macedonio)
Apolinaristas
El Espíritu Santo no es Dios, es criatura. Para salvar la Trinidad, tenemos que admitir la existencia de un solo Dios, Dios Padre.
Que afirma una humanidad incompleta en el Hijo del hombre.
Tanto el espíritu Santo y el Hijo no son Dioses, sino personas de un solo Dios. el Espíritu Santo es de la misma sustancia del Padre y del Hijo.
Afirma la divinidad del Espíritu Santo. Afirma la completa humanidad de Cristo.
Éfeso (431)
San Cirilo.
Nestorianismo
(Nestorio)
En Cristo hay dos personas, una humana y una divina, la una es independiente de la otra. La unión de las dos esencia no es sustancial, sino accidental. Por ello, María no es Madre de Dios, solo es madre de Cristo en cuanto Hombre. No reconoce a María como Madre de Dios.
Existe una unidad personal entre las dos naturalezas de Cristo (la humana y la divina). Las dos naturalezas conforman una sola persona, son una unión hipostática. La unión de la persona de Cristo es sustancial. Por tanto, si Cristo es verdadero Dios y verdadero Hombre, María es Madre de Cristo Hombre y Dios.
Calcedonia
(451)
San Leon I,
el Grande
Monofisismo
(Eutiques)
En Cristo la naturaleza humana es absorbida por la divina. Cristo es solo persona divina. En Cristo hay una sola naturaleza. Cristo es el resultado de la composición de 2 naturalezas (divina y humana) que no subsisten.

En Cristo hay una sola persona en dos naturalezas completas, no divididas, sin separación ni confusión. Cristo es, por tanto, perfecto hombre y perfecto Dios.
 En Jesucristo hay una sola persona en dos naturalezas que son completas.
Letrán (645.680)
Constantinopla III (680)
Monotelismo
(Sergio-Honorio)
Entre las dos naturalezas de Cristo hay una única y sola voluntad (Jn 3, 38; Mc 4, 36). En un mismo sujeto no puede haber dos voluntades. Si fueran dos podrían oponerse.
En Cristo hay dos naturalezas y dos voluntades naturales, o quereres, sin confusión, sin separación y sin división. Lc 22, 24 La voluntad humana de Cristo sigue a su Voluntad divina.
Afirma las dos naturalezas con dos «acciones» y dos voluntades, en la persona de Cristo.





6.     SAN AGUSTÍN: EL TEMA DEL PECADO Y LA ANTROPOLOGÍA
a)      Vida
Agustín nació en Tagaste (actualmente Argelia), hijo de un hombre pagano, pero muy rico y una madre muy religiosa. Es el más grande de los padres de la Iglesia.  Agustín se educó como retórico en las ciudades norteafricanas de Tagaste, Madaura y Cartago.
Entre los 15 y los 30 años vivió con una mujer cartaginesa, con quien tuvo un hijo llamado Adeodatus, que significa regalo de Dios. Inspirado por el tratado Hortensius de Cicerón, Agustín se convirtió en un ardiente buscador de la verdad, que le llevó a estudiar varias corrientes filosóficas. Se convirtió al maniqueísmo, luego decepcionado al no encontrar en este bases solidad, se hizo escéptico.
Se trasladó a Milán donde conoció  San Ambrosio quien le recibió con bondad y le ilustró en las ciencias divinas. Un día, según su propio relato, escuchó una voz, como la de un niño, que le decía: “Tolle et legge” (“toma y lee”). Leyó Rm 13, 13 y se decidió por el cristianismo. El Santo Padre ha dicho que hablar de él “es hablar hoy del Padre más grande de la Iglesia latina, san Agustín: hombre de pasión y de fe, de altísima inteligencia y de incansable solicitud pastoral.”[8]
b)     Obras 
San Agustín  es un prolífico escritor, apologista y brillante estilista. Entre sus obras están Confesiones (400), La Ciudad de Dios (413-426), y sus Epístolas.
Sus tratados son:
De libero arbitrio (389-395), De doctrina Christiana (397-428), De Baptismo, Contra Donatistas (400-401), De Trinitate (400-416), De natura et gratia (415), Retracciones (428) y homilías sobre diversos libros de la Biblia.
c)      Pensamiento
San Agustín es el máximo exponente de la teología en la época patrística, ha hecho un aporte muy importante sobre la Gracia y la Trinidad. Para San Agustín la tarea de la teología es hacer comprensible la fe a través de la razón. Esa tarea es legítima, conveniente y necesaria. La teología tiene por objeto los misterios de fe, revelados por Dios. Además para San Agustín, el criterio de verdad ante la especulación sobre la fe está en la autoridad de quien lo dice, es decir, si la Iglesia es quien lo dice, ella no puede equivocarse pues es la auténtica intérprete de los contenidos de la revelación.
Agustín considera que el fundamento del hacer teología es la fe, en efecto, si fe no puede hablarse en absoluto sobre Dios, y si se hace, el discurso puede ser bonito, pero hueco.  El método que Agustín utiliza es uno de lo alto, es decir, que no establece sus propios principios, sino que los recibe de la revelación hecha por Dios a los  hombres. Por último, él dice que hay tres momentos del discurso teológico: el primero bíblico, el segundo dogmático y otro explicativo (reconstrucción, exposición, y explicación racional).
d)     Antropología
Tocaremos este breve tema en tres puntos, a saber: la doctrina sobre el pecado original, aquella sobre la justificación, y un tercer punto sobre la gracia.
En primer lugar, Agustín construye su doctrina sobre el pecado original en una refutación a Pelagio y Celestio, quienes sostenían que no es el pecado el que ocasiona la muerte, que el pecado de Adán solo le perjudico a él, que la Ley Mosaica es equivalente al Evangelio y que antes de Cristo hubo hombre justos. San Agustín responde a esas afirmaciones, basándose en la Sagrada Escritura, y en la práctica litúrgica, afirma que la experiencia universal de todos los hombres del mal y el dolor suponen una culpa común y originante. Todo hombre posee una inclinación al mal o concupiscencia que le hace posponer los bienes eternos en vistas a los pasajeros.  Toda la humanidad es responsable del pecado, todos participamos sustancialmente del pecado de Adán.
En segundo lugar, sobre la justificación, Pelagio al negar el pecado original había afirmado que el hombre puede alcanzar la vida eterna con el solo buen uso del libre albedrio. Agustín, por el contrario, al afirmar el pecado original, afirma también que la gracia viene de Dios, y no solo del buen uso del libre albedrio o la buena voluntad. Si la justificación se ganara por propios méritos, podía caerse en la soberbia de creer se es bueno, cuando sabemos que “solo uno es Bueno”.
Finalmente, una palabra sobre la doctrina de la gracia de San Agustín. La gracia es el fruto dela justificación. Dios es quien concede la gracia, que es una ayuda de Dios, interior y gratuita, para obrar el bien.
Quisiera agregar, una idea más que surge al preguntarnos: Dios, ¿a quién concede su gracia? En San Agustín este punto es oscuro, pues llega a Agustín negar  la voluntad salvífica universal de Dios, es decir el deseo divino de que todos los hombres se salven.

Evidencia: Ejercicio del tema 3- Unidad II
Objetivo: determinar el nivel de comprensión de la lectura de os cometarios sobre dos temas especiales de la teología de San Agustín.                                                                                      Indicación: Leer con atención los textos por grupos, después deben escribir la interpretación del  grupo. Luego haremos una socialización sobre las reflexiones realizadas. Todo este material debe ser incluido en el portafolio.
Estudiantes:          José Wilfredo Jurado Díaz
Miguel Ángel Carranza Mata
José Martín Hernández Sandoval
Roberto Carlos Rivera Guzmán

Tema
Reflexión del grupo
De Gratia Christi et de peccato originali (La gracia de Jesucristo y el pecado original)
El pecado original contaminó a toda la humanidad. El pecado de Adán (el hombre) tiene una consecuencia real en sus descendientes. Para borrar esa culpa original es necesario el Bautismo.  El pecado original es el origen de los demás pecados en el hombre. El pecado original es la voluntad humana inclinada al pecado, el deseo de posponer la búsqueda de lo eterno para satisfacer el deseo de lo perecedero. Solo la gracia ayuda efectivamente a la voluntad del hombre inclinada al pecado.
De Gratia et libero arbitrio
(La gracia y el libre albedrío)
Los seres humanos somos salvados por la gracia y no por nuestros propios méritos, en este sentido nadie se puede jactar que la gracia que posee es por las buenas obras que hace, ya que, incluso las buenas obras son inspiradas por Dios que es el dador de la gracia; por tanto, sin la gracia de Dios el hombre no puede hacer buenas obras porque la voluntad está inclinada al pecado y solo la gracia puede llevarnos a obrar bien y a hacer en u buen uso del libre albedrío.
II.                

 CONTEXTUALIZACIÓN DE LA ÉPOCA MEDIEVAL
1.     CONTEXTUALIZACIÓN: LAS ETAPAS DE LA ESCOLÁSTICA[9]
En primer lugar, hay que decir que esta es una época que se desarrolló a lo largo de 8 siglos, y la influencia de su pensamiento se sintió aun en la época moderna, y en algunos casos sigue problematizando el pensamiento actual.
a)      Gestación (s. VII-X). El inicio de la escolástica está marcado por ciertas características que son a la vez sus detonantes: una Iglesia y sociedad en estancamiento, un ambiente feudal rural, conservador, y una concentración de las escuelas e las abadías. Además, podemos mencionar,  que el trabajo intelectual se redujo a la compilación y la reproducción de escritos, y que la teología se limitó a leer y comentar la Escritura.
b)     Comienzos (s. X-XII). Se produjeron cambios significativos en la sociedad y en la Iglesia. Algunos rasgos importantes son: que surgen órdenes religiosas, nacen las universidades, y se descubren los escritos aristotélicos que aportan elementos importantes para el desarrollo del pensamiento escolástico.
La dialéctica. Utiliza la formula aristotélica: “sic et non” que permite el análisis y las aclaraciones sobre temas oscuros.
Importancia. La dialéctica quedo consagrada como el método escolástico con el Libro de sentencias de Pedro Lombardo, el cual reúne textos patrísticos y bíblicos ordenados para tratarlos metódicamente.
Método. Consiste en elaborar el argumento de autoridad, recogiendo textos de los Padres aparentemente contradictorios, especialmente de San Agustín y San Juan Crisóstomo, en utilizar la dialéctica para discutirlos, llegar a una conciliación, si era posible, a base de distinciones, y finalmente extraer las conclusiones racionales deducibles.
San Anselmo. Su importancia recae en que une la teología monástica agustiniana con el pensamiento especulativo dialectico (la absoluta suficiencia de la fe, con la capacidad racional de conocer). Trabaja para transformar la verdad creída en verdad sabida, pensada y expresada. De esta manera materializa la fe que busca la razón.
Elementos de la enseñanza escolástica. Someramente mencionemos los estilos pedagógicos de la enseñanza en la Escolástica: la Lectio (consiste en la explicación del maestro), Commetarium (o la exegesis de las grandes obras), Questio (o desarrollo dialectico, y elaboración critica), Disputatio (o debate sobre autores y temas), Quodlibet (o discusión libre sobre cualquier asunto), Sententiae (o las afirmaciones retomadas de las sumas).
c)      Esplendor (s.  XIII). Algunas de las características de esta etapa son la práctica dela teología en las escuelas, la conversión  de las universidades en centros de vida intelectual, la enseñanza de la sacra doctrina, el ejercicio del análisis metódico-crítico y el raciocinio dialectico. El siguiente cuadro esclarece un poco más el tema de las etapas de la  Escolástica.
SIGLO
ETAPA
ALGUNOS TEÓLOGOS
VIII – X

Gestación

XI – XII
Inicios
Anselmo de Cantorbery,
Pedro Abelardo,
Pedro Lombardo

XIII
Alta Escolástica
Escuela Dominicana:
Alberto Magno, Tomás de Aquino, Eckart

XIV- XV
Escolástica tardía
Escuela franciscana:
Buenaventura, Duns Escoto, Guillermo de Ockham,          Gabriel Biel.


d)      Evaluación. Algunos logros son que contribuyó al proceso de la interpretación racional dela fe al imprimir rigor técnico al acto de pensar la fe, al utilizar la razón, la lógica estricta, el método deductivo y otros procedimientos racionales gana para la teología la cara de ciudadanía. Por otra parte, algunos de los límites de la escolástica son que existe un fuerte conceptualismo, indicios de racionalismo, metaficismo, abstractismo y a-historicismo, es decir que dejó a un lado lo concreto, histórico, experimental y personal en el ámbito del conocimiento.
2.     SAN ANSELMO: EL PROBLEMA DE LA REDENCIÓN
a)      Vida
San Anselmo nació en Aosta (Italia) en 1033 de noble familia. Desde muy niño se sintió inclinado hacia la vida contemplativa. Su padre no se lo permitió, lo que ocasionó que Anselmo enfermara. Cuando se creció un poco se decidió por la vida consagrada en una abadía en Normandía donde estudió bajo la tutela del monje Lanfranco de quien fue sucesor. Durante su vida fue un asceta, filósofo metafísico, y teólogo. Anselmo fue hecho arzobispo en la sede en Canterbury. Murió el 21 de abril de 1109. En 1720 el Papa Clemente XI lo declaró doctor de la Iglesia. Hablando de él, el Papa ha dicho que es un “…monje de intensa vida espiritual, excelente educador de jóvenes, teólogo con una extraordinaria capacidad especulativa, sabio hombre de gobierno e intransigente defensor de la libertas Ecclesiae, de la libertad de la Iglesia…”[10]
b)     Obras
Sus dos obras más significativas son el Monologion, o modo de meditar sobre las razones de la fe, y el Proslogion: fides quaerens intellectum, o la fe que busca la inteligencia. Otras de sus obras son: Cur Deus homo, Origen del alma, De veritate, De libero arbitrio, De casu diaboli, De mysterio Trinitatis, Meditationes, De concordia praescientiae et praedestinationis.
c)      Pensamiento
Muchos lo consideran “padre de la Escolástica”. San Anselmo utilizó un método especulativo, racional-argumentativo. Atribuye a la razón la función que le toca: razonar. La tarea de la razón no es descubrir la verdad, sino certificarla, corroborarla.  Su pensamiento está elaborado como respuesta a los temas de la Redención y la encarnación. Algunos afirmaban que la revelación cristiana era irracional, pues implica sufrimiento y muerte ofensiva a la sabiduría divina. De ahí se desprendía un razonamiento que rebajaba a Dios. San Anselmo responde que el plan original de Dios al mandar a su Hijo es que este predique, sin embargo el Hijo encuentra la muerte por la fidelidad a su Misión. Además, solo Jesús era capaz de satisfacer la culpa que cometió el hombre al ofrecer más de lo que es debido. Esto no podía hacerlo el hombre pues todo lo que tiene y puede dar ya lo debe. Así es a grandes rasgos su pensamiento.
d)     Valoración
Lo que podemos decir de San Anselmo es que es el primero en su escrito Cur Deus homo en sistematizar el tema de la salvación. Es un pensador muy reflexivo y ha aportado elementos muy importantes a la doctrina cristiana. Sin embargo, en su pensamiento sobre la redención no logra aclarar cómo se inserta el hombre de manera dinámica en el plan divino, parece no dar importancia a la colaboración humana.

3.     SANTO TOMAS DE AQUINO: LA TEOLOGÍA COMO CIENCIA DE LA FE
a)      Vida
Santo Tomas es conocido como el Doctor Angélico. El aquinate  nació alrededor del 1224-1225 en el castillo de Roccasecca.[11] Estudio en una Universidad de Nápoles, donde surgió su vocación dominicana, pero su familia se opuso a su sueño religioso. En 1245 se decidió a partir de casa para responder al llamado de Dios. Se trasladó a Paris a estudiar Teología, bajo la tutela de San Alberto Magno de quien se hizo gran amigo. Conoció la visión del mundo y la filosofía de Aristóteles a través de sus escritos originales, de sus intérpretes y de traducciones. Durante su vida de sacerdote fue un predicador sencillo y humilde. Compuso los textos litúrgicos para la Fiesta del Corpus Christi a petición del Papa Urbano IV, así compuso el Pange Lingua y el Tantum Ergo (1261-1265). Muere en 1274. Juan Pablo II ha dicho que «la Iglesia ha propuesto siempre a santo Tomás como maestro de pensamiento y modelo del modo correcto de hacer teología».[12]
b)     Obras
Santo Tomás escribió Comentarios a la Sagrada Escritura: Job, Salmos, Isaías, Jeremías, los Evangelio; Comentarios a Aristóteles: Metafísica, Política; Obras sistemáticas como Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, Suma contra Gentiles, Suma Teológica, Questiones disputatae, Questiones Quodlibetales; y otras obras como Contra Averroes, Sobre la perfección de la vida espiritual, Sobre el ente y la esencia, y Sermones.
c) Pensamiento
Tomás es el gran defensor de la razón humana. Es de tan gran influencia que fue explícitamente recomendado por el concilio Vaticano II (OT y GE). El método adoptado por Tomás es de gran importancia, así como su nueva síntesis y distinción entre filosofía y teología. Tomas innova es su teología, pues a diferencia de los teólogos anteriores de base platónico-agustiniana, el  hará teología desde un pensamiento más aristotélico.
Tomas está convencido que la razón y la fe son compatibles, hasta llegar al punto de concebir la filosofía como un tipo de revelación por la vía natural. Sabe distinguir, sin embargo, sus diferencias: mientras la fe acoge una verdad basándose en la revelación, la razón solo acepta una verdad si se han dado evidencias inmediatas o mediatas.
Veamos como concilia Santo Tomas la razón y la fe. La razón ayuda a demostrar los fundamentos de la fe, y rechazar las objeciones que se levantan contra ella, y explicar las verdades de fe. La fe por su parte, protege a la razón de toda tentación de desconfianza en sus capacidades y la estimula a abrirse a horizontes cada vez más amplios. La fe, como gracia divina que es, no anula, sino que supone y perfecciona la naturaleza humana (racional). La razón por su parte, perfecciona y purifica a la fe.
En el siguiente cuadro presento las concepciones e ideas de Santo Tomas y San Buenaventura en el tema de la Teología como ciencia.
Santo Tomas
San Buenaventura
Distingue entre ciencias naturales y ciencia de Dios.
La teología es una ciencia (divina).
Parte de las certezas basadas en la revelación.
Es una ciencia práctica, busca la piedad.
Es ciencia porque es un saber teórico, organizado, metódico, racional-especulativo: busca comprender.
A partir de la reflexión surgen nuevos conocimientos.

La razón puede conocer verdades.
La razón y la fe son autónomas, pero pueden tener conciliación. Tienen una relación de reciprocidad en el conocimiento de la verdad.
El principio es: Creer y entender: VERDAD.
La teología es sabiduría divina, por lo que implica a todo el hombre, no solo a su razón.
La teología, en ese sentido, no es ciencia.
La teología es teórica y práctica: comprende un conjunto de verdades, pero su finalidad no es solo el conocer por el mismo conocer, sino que es ayudar a la santificación.
Por ello, decimos que lo importante no es especular, sino hacer una lectura mística de la Revelación.
Es amor a  la Sagrada Escritura.
La razón no conoce la verdad absoluta.
Hay una subordinación de la razón a la fe. Se condena al saber humano que intenta alcanzar la verdad independientemente de la fe.
Principio: creer para comprender: BIEN.

Características de la Teología escolástica a partir de Santo Tomas:
·         Especula bajo el principio creer y comprender, de corte aristotélico-tomista.
·         Se elabora el conocimiento usando el método dialectico: relación, afirmación, negación; tratando de ser una conjugación de teología y filosofía.
·         Quiere asimilar el pensamiento aristotélico y la doctrina de los santos padres, y la tradición cristiana y mantiene el contacto con la Escritura, y la espiritualidad.
·         Los teólogos logran conciliar fe y razón, lo que se ve reflejado en que los más intelectuales son los más religiosos.

4.     TEOLOGÍA POSTRIDENTINA
Fue una teología hegemónica que comprende cinco siglos de vigencia, comprendiendo el período en que la humanidad realizó cambios cualitativos con una rapidez cada vez mayor (principios de la Edad Moderna hasta vísperas del Concilio Vaticano II). Para comenzar diremos algunos rasgos de lo que sucedía en el ambiente previo al concilio de Trento.
A.    Cambios en la sociedad rigidez en la teología
Para comenzar se produjeron cambios en la sociedad, es decir, en el ordenamiento de lo civil, mientras que la rigidez en la teología se acrecienta. Surgieron nuevos estilos de pensamiento e interpretaciones de la vida, como el capitalismo. Estas formas de pensamiento separan la sociedad y a los hombres entre si según se apeguen o no a las “nuevas verdades”. Hablamos de corrientes de pensamiento como el Subjetivismo, el Individualismo, y el Nacionalismo; y de fenómenos sociales como el  Laicismo y la Secularización.
Otro elemento es que la Reforma protestante golpea duramente la unidad católica de Europa. M. Lutero, en 1517,             publicó sus 95 Tesis, que abordaba cuestiones sobre las indulgencias de la Iglesia Católica. Ante esto la Contra-Reforma promueve un reavivamiento en el catolicismo.
El concilio de Trento
Las características básicas de la teología tridentina fueron: que era una teología polémica, defensiva-apologética, de orientación neo-escolástica, y decidida a no dialogar con el mundo moderno.  Los padres conciliares determinaron de forma clara el contenido de la ortodoxia y la disciplina católica. Las decisiones del Concilio trataron principalmente sobre:
1.      Asuntos contra los Protestantes, que admitían  solo a la de las Escrituras como fuente de autoridad, los padres conciliares afirman la Tradición y el Magisterio.
2.      Confirmó y definió los dogmas y prácticas rechazadas por los protestantes, así se fijó la frontera entre  la ortodoxia  y la herejía.
3.      Corrigió los abusos y adoptó medidas para asegurar a la Iglesia un clero más moral y más instruido.
4.      Fortificó la jerarquía y, así, la unidad católica.
B.     Características del período
En cambio, podemos mencionar que en todo el período la teología fue hegemónica y subordinada al magisterio; fue una teología a la defensiva, especializada en exponer, definir, defender, probar y confirmar la ortodoxia, dirigida solo a los clérigos; una teología desarrollada solamente en las ramas: moral (discurre a partir de la ley y los diez mandamientos); fundamental (orientada a mostrar la credibilidad de la Revelación); dogmática-manualística (sigue un método regresivo, es decir recurre al desarrollo histórico para probar verdades).
C.     Evaluación crítica
Podemos decir que esta teología de la que venimos hablando tiene aspectos fuertes y débiles. Por ejemplo, tuvo un cierto rigor científico según la concepción tomista lo que contribuyó a su enriquecimiento y a una mayor claridad en los conceptos. Por otra parte, es una teología separada de la realidad pastoral, de la realidad secular y de la realidad espiritual, se queda solo en el ámbito cognoscitivo, por ello no logra ver la acción de Dios fuera de la Iglesia. Además, es una teología que desconfía, rechaza y hasta condena lo que no es eclesial o lo que propone la modernidad. Por ultimo trata de establecer una única forma y método de hacer teología, lo que la cierra al avance.






Evidencia: Trabajo por grupos de diócesis
Estudiantes:
José Martin Hernández Sandoval
Oscar Daniel López Sandoval
Marvin Noel Lara Caballero
José Guadalupe Díaz Sandoval
Joel Antonio Ventura Alvarenga

¿Cuáles son las características fundamentales de la Teología Católica de los s. XIX-XX?
·         Una teología que no se subordina a las filosofías modernas o a las ciencias experimentales (defensiva y apologética)
·         No se termina de acomodar a las nuevas categorías de la ciencia y la filosofía
·         Trata de armonizar ciencia y revelación (conciliadora)
·         Se mantiene en la línea aristotélico-tomista (neo-escolástica)
·         Que comienza a tener apertura al saber científico (nuevos métodos, más dinamismo, promueve el aspecto científico)

















CARTA REFLEXIVA FINAL UNIDAD II

Esta segunda unidad me ha gustado mucho. En un primer momento con el tema de la contextualización de la época patrística donde estudiamos un poco a San Ignacio de Antioquia, a San Ireneo, y a Orígenes, me quede con una gran admiración y profundo respeto por estos teólogos, y a la vez como un ferviente deseo de seguir sus pasos. Me pregunto por qué Orígenes  no logró la santidad, puesto que era un gran teólogo. Al parecer para ser santo es necesario más que puro conocimiento.
La metodología para desarrollar el tema de los primeros concilios (Nicea, Éfeso, Calcedonia, Constantinopla), en que nos convertimos en herejes unos, y en padres conciliares otros, fue muy buena y me ayudo a comprender mejor la situación de la Iglesia en ese tiempo. Además, esa técnica de rol-playing nos hizo sacar nuestros talentos ocultos.
Me gustaría seguir estudiando más a profundidad el tema de San Agustín sobre el pecado y la antropología, que me pareció muy interesante.
En cuanto a la escolástica, debo decir que es un paso más en el largo proceso de evolución del pensamiento, la doctrina, la disciplina y la ortodoxia de la Iglesia. Muchos han visto en esta etapa de la teología una etapa que deja mucho que desear, pero yo creo que la escolástica es fundamental para la Iglesia, para la teología y la filosofía.
Uno de los teólogos que comienzan a dar novedades es San Anselmo, su método especulativo racional y su concepción de la compatibilidad entre razón y fe es sorprendente. No se diga menos de Santo Tomas de Aquino quien da a la teología el carácter de “ciencia”, pero es ciencia de la fe. Santo Tomás ha sabido conciliar la razón y la fe, descubriendo en ellas: dos capacidades del conocimiento humano que se complementa en lugar de contradecirse. En efecto, así lo creo, la fe necesita ser purificada por la razón, y la razón necesita dejarse iluminar por la fe.
Por último, en cuanto a la teología postridentina, he de decir que yo tenía una idea muy alejada de lo que la teología tridentina es en verdad. A caso sea por la falta de conocimiento del contexto tan peliagudo de la teología en ese tiempo, o porque no me había dado cuenta de la necesidad de tener bases solidad sobre las cuales apoyarse. En definitiva, he aprendido mucho, y espero seguir haciéndolo.
                           

          
UNIDAD III













PRESENTACIÓN

UNIDAD III:

TEOLOGÍA DEL SIGLO XX

TEMAS:

1.    Contextualización de la teología del siglo xx
2.    Karl Barth: teología de la palabra
3.    Rudolf  Bultmann: la desmitificación y el nuevo debate sobre el Jesús histórico
4.    Yves Congar: de la teología al ecumenismo
5.    Karl Rahner: teología trascendental
6.    Oscar Cullmann: teología de la historia de la salvación
7.    Paul Tillich: la nueva teología











UNIDAD III: TEOLOGÍA DEL SIGLO XX
1.      CONTEXTUALIZACION DE LA TEOLOGÍA DEL SIGLO XX
Esta Teología dio grandes aportes y supone un avance en el hacer teología. Podemos decir que fue un respiro: con la Tubinga (1817) que buscó una fusión del método especulativo con el histórico positivo; también se interesó por un retorno a las fuentes.
Asimismo, supone un despertar teológico: impulso estudios especializados, tuvo una actitud de apertura a problemas modernos, muestra que el ser humano posee una tendencia innata a la trascendencia, pero también siguió condenando el mundo moderno.
Por otra parte, este momento dela teología se contextualiza entre las dos guerras mundiales, 1917-1945. Eso supuso el martirio de muchos cristianos que dieron testimonio de Cristo, la teología se acercaba nuevamente a la espiritualidad. Surgió el movimiento kerigmático en el que se ve la doctrina cristiana en cuanto destinada a ser objeto de predicación y anuncio, a ser propuesto como fundamento de la vida cristiana.
Los 20 años previos al CV II son tiempo de creatividad e investigación. Surgieron muchos movimientos teológicos como lo son: Retorno a las fuentes cristianas, Movimiento litúrgico, Exegesis bíblica, «Nouvelle théologie» con J. Daniélou, H. de Lubac, M.D. Chenu, Y. Congar, L Buillard quienes plantean: un retorno a las fuentes, la aplicación de los métodos histórico-críticos, y defienden la evolución del dogma.
Hay también otro movimiento de ciencia, teología y mística impulsado por  T. De Chardin. Por último, un movimiento de énfasis antropológico propulsado por  K. Rahner.
•         Tendencias y características de la teología contemporánea
Apuntamos una teología que está en diálogo con la modernidad; una teología antropocéntrica, personalista y encarnada; una teología que valoriza las realidades terrenas; una teologías inquieta, plural, ecuménica, y con actitud de servicio al pueblo; una teología que asume la evolución del pensamiento de la época, pero enfrenta el individualismo y el historicismo.
Agreguemos a estos datos las expectativas del CVII, en el documento Optatam Totius16:
•         Una teología a la luz de la fe, y a la luz del Magisterio.
•         Que sea alimento de la vida espiritual y que tenga la S.E. como alma.
•         Que ilustra los misterios de la salvación tomando en cuenta la Tradición.
•         Que sea especulativa, es decir, que logre una profundización teoría.
Después de ver esos requisitos de la teología esperados por el CVII, veamos brevemente algunos de los movimientos teológicos de la época.
•         Teología dialéctica: continuación con la teología de la palabra
•         Giro antropológico de la teología: existencial, hermenéutica, de la cultura y trascendental
•         Teología y la conciencia política: teología de la esperanza, teología política, teología de la liberación
•         Teología ecuménica con dimensiones planetarias: teología de las religiones

2.      KARL BARTH: TEOLOGÍA DE LA PALABRA
·         Vida  y Obras.
A mi parecer decir que Barth es el máximo representante de la teología evangélica durante la primera mitad del siglo XX, resulta poco si lo comparamos con halago que de él hizo Pio XII al considerarlo como “el mejor teólogo cristiano después de Santo Tomás de Aquino”. Si recordamos que este teólogo era protestante, este halago resulta ser el mejor que puede decirse de un teólogo.
Karl Barth (1886-1968) nació y murió en Basilea (Suiza). Estudio en Tubinga y Marburgo, fue pastor en Sefenwil entre 1911 y 1921. Fue profesor en Gotinga, en 1930 se trasladó a la Universidad de Bonn, pero el régimen nazi lo despojo de su cátedra.
Escribió Comentarios a la Carta a los Romanos de San Pablo en 1919 y la corrigió en 1922. En 1927-1967 escribió su monumental obra Dogmática Eclesial, en doce tomos, que es una reflexión sobre el contenido de la palabra evangelio como fuerza de Dios.
·         El método: de la  dialéctica a la analogía de la fe
Examinemos su método teológico. Barth desde su primer escrito combate el racionalismo, el humanismo y el liberalismo, y saca a la luz la unicidad y la paradoja de la fe bíblica. Además, afirma «la infinita diferencia cualitativa», entre religión natural y revelación cristiana, entre filosofía y biblia.
En definitiva, Barth considera que Dios es Infinito mientras que el hombre es finito, la barrera ontológica entre ambos no puede ser cruzada sino por Dios. No podemos hablar de Dios sino usando las palabras que él nos ha dado. Esta consideración pretende hacer sentar cabeza a quienes consideran que se puede hablar de Dios sin el menor esfuerzo.
Estas afirmaciones llevaron a Barth a definir que el único método que resuelve el problema del significado de la Palabra de Dios es la analogía de la fe, el cual parte de la fe, y por tanto de Dios mismo y no de la razón, es decir del hombre (como pretenden los racionalistas).
Dios es siempre misterio inefable, el hombre tiene noticia de él por Cristo, quien lo ha dado a conocer.
·         El objeto de la teología: la Palabra de Dios.
Pero Barth comprende por Palabra de Dios el conjunto de automanifestaciones divinas y no solo la S.E. Esa manifestación divina se realiza en tres formas que son: Revelación, Biblia, y Predicación. Pero la Palabra de Dios es también: lenguaje o alocución divina, acción vivificante, misterio. Siendo misterio, Dios solo es decible en palabras porque él mismo lo ha hecho posible.
Teólogo
Investigación personal








Karl Barth










Algunas de las ideas en Karl Barth que considero importantes son la restitución de la teología evangélica en cuanto al tema de la justificación. En efecto la acción salvífica es una obra exclusiva de Dios, solo la gracia dota al hombre de la capacidad de hablar de Dios, y de salvarse. Esta postura es propia del protestantismo luterano.
Barth presenta a la Teología como la ciencia que trata de percibir a Dios, de comprenderlo y enunciarlo. Y en cuanto a la Teología Evangélica, como la que hace referencia al Dios que se revela en el Evangelio.
Coincido con el autor en que la tarea de la teología evangélica, es escuchar, entender y transmitir la Palabra de Dios, encarnada en Jesucristo y dirigida a la humanidad. Y me parece importante que para esta misión particular, quienes nos encaminamos en la reflexión teológica, sepamos tener definido el contexto desde el cual escuchamos, el “lugar teológico” desde donde comprendemos y las situaciones que serán iluminadas con el mensaje que retransmitimos. Es buena la expansión que hace Barth de la Palabra de Dios. Es muy valioso para nuestro tiempo encontrar en la comunidad, el lugar de la teología frente a la palabra de Dios y sus testigos.
Gross, J. (01 de Abril de 2008). Karl Barth I. Métodos Teológicos.
Recuperado el 11 de Septiembre de 2012, de http://teologicos.blogspot.com/2008/04/karl-barth-i.html

3.      RUDOLF BULTMANN: LA DESMITIFICACIÓN Y EL NUEVO DEBATE SOBRE EL JESÚS HISTORICO
·         Vida  y Obras
Rudolf Bultmann (1884-1976) fue un historiador bíblico y teólogo, nacido en Alemania. Era hijo de un pastor luterano. Estudió en Tubinga, Berlín. En 1912 fue profesor universitario. En 1921 fue catedrático de estudios del NT en Marburg. Su pensamiento ha generado controversias en filosofía de la religión y en teología. Este consiste en “desmitificar” el NT y reinterpretar su contenido existencial.
Su punto de partida es la distancia temporal de los hechos narrados en el NT, y lo inaceptable, según él, de las formas contradictorias de pensamiento presentes en el NT.
·         Pensamiento: La desmitificación del Nuevo Testamento
La historia de la tradición sinóptica (su primer escrito de 1921), lo cimentó como uno de los críticos modernos de los evangelios sinópticos. En su obra Jesús (1926) trataba de cazar de una buena vez por todas al Jesús histórico. Ha escrito además,  El Evangelio de Juan (1941; el evangelio de Juan: un comentario, 1971) y Teología del Nuevo Testamento (1948-1953). Básicamente Bultmann planteó la pregunta: ¿Puede el mensaje cristiano exigirle al hombre de hoy que reconozca la imagen mítica del mundo como verdadera? El NT está escrito en lenguaje mítico. No puede “tragarse entero”, pues tal cosa ofende la dignidad del hombre. Por ello, hay que desmitificar el evangelio.
El termino desmitificación (que el mismo introdujo en Nuevo Testamento y mitología de 1941) quiere significar un procedimiento de liberación del texto sagrado (particularmente los evangelios) de todo contenido mítico y metafísico, con el objetivo de  identificar su auténtico significado religioso.
El lenguaje mitológico ha sido superado, no cabe en la época contemporánea pedir a un hombre que se crea sin miramiento que un mito es una verdad. Prueba de que en el NT existe un lenguaje mitológico es la concepción del mundo en tres etapas: tierra-cielo-infierno. Es necesario reinterpretar el texto, para encontrar el significado profundo y existencial.
·         Cristo y su mensaje
Lo que en Cristo es sobrenatural, es en realidad mitológico, este es el criterio de Bultmann. Bultmann desenmascara todo la figura de Cristo de todo aquello que suena extraordinario, es decir todo aquello que según él es fruto de la mentalidad mítica de aquel tiempo. Esta consideración lo llevó a la negación del Jesús histórico. Lo único que podemos salvar de Jesús es el kerigma. Entonces Cristo ya no es el redentor, sino el revelador: es aquel que revela al hombre un nuevo tipo de existencia, ser-para-Dios.
Teólogo
Investigación personal

Rudolf Bultmann











Bultmann (1884-1976) pregunta sobre la posibilidad de creer en un Jesús histórico, tal y como lo presentan los evangelio, ante lo que para él es el indiscutible juicio de la ciencia. De esta manera lo que cuenta para él es el nuevo Jesús que puede ser casi totalmente construido por los humanos.
En la línea de Bultmann el hombre moderno tiene la posibilidad de comprender el misterio profundo de la enseñanza evangélica. Otro punto interesante que plantea Bultmann es el de la resurrección de Jesús, así como su encarnación en un vientre virginal, y sus milagros. Según él, el hombre moderno no puede entenderlos como un acontecimiento histórico, porque pertenecen al ámbito de la mitología.
La propuesta de desmitologización que refiere Bultmann consistiría en una tarea de interpretación existencial de la mitología dualística del Nuevo Testamento.
Sin embargo, al hablar de la desmitologización me preguntaba si en verdad es posible. Queda claro que hoy no se sostiene la cosmovisión del Nuevo Testamento (nadie cree ya en un mundo tripartito, por ejemplo) Pero, ¿será que podemos vivir sin mitos? Tal vez, Bultmann hace una valoración demasiado racional del mito, y pierde de vista el carácter de expresión de las realidades inefables. Su reflexión teológica acerca al cristianismo más a la filosofía que al ámbito de las creencias. A mi ver, el suyo es un intento de hacer teología sin fe.
ABBOTT, MARCOS (2002) El Jesús Histórico: Historia y estado de la investigación. SEUT. Nº 7-8, Vol. 2

4.      YVES CONGAR: DE LA TEOLOGÍA AL ECUMENISMO
·         Vida  y Obras.
(1904-1996). estudió en el seminario diocesano de París. Sus maestros de filosofia fueron J. Maritain y F. Blanche, quienes le inculcaron el aprecio por Santo Tomás de Aquino. De Chenu aprendió a integrar el método especulativo con el método histórico en el estudio de la teología. En  1930 es ordenado sacerdote.
Fue profesor de eclesiología en Le Saulchoir. Cristianos desunidos (1937), es su primer obra la cual expresa su vocación ecuménica. Y ese mismo año, fundó una columna  de eclesiología y ecumenismo, titulada Unam Sanctam.
Al inicio de la Segunda Guerra Mundial, Congar fue reclutado por el ejército. Y cae prisionero muy rápido, y es prisionero de los alemanes 5 años, fue tratado de forma muy dura porque tenía principios en contra de los nazis. Al ser liberado se dedicó con esmero al trabajo teológico. Participó en el Concilio Vaticano II. En 1964 es nominado por su Orden como «maestro de teología».
Otras de sus obras son: Verdaderas y Falsas reformas en la Iglesia (1950), Jalones para una teología del laicado (1956), La Tradición y las tradiciones (1960), Un Pueblo mesiánico (1975) y Creo en el Espíritu Santo (1978).
·         Pensamiento Eclesiológico.
Ha realizado su trabajo en torno a la eclesiología, él es durante el siglo XX quien mayor impulso le ha dado. Algunas de las ideas principales de su pensamiento son las siguientes. La primera con respecto a la visión de Iglesia como «pueblo de Dios». Rescata el valor histórico de esta categoría, así como su valor antropológico. Aporta también a la expresión «pueblo de Dios», connotaciones ecuménicas, en cuanto permite el dialogo con otras iglesias. Una segunda idea, es la de la Iglesia como Cuerpo de Cristo. Esta categoría da la Iglesia el nuevo don que Dios le ha dado con la Revelación. También la Iglesia es un Pueblo mesiánico. La Iglesia es germen de unidad y esperanza para todo el género humano. Congar ha reflexionado, además, sobre la presencia y misión de los laicos en la Iglesia. El laico está llamado a realizar la misión de la Iglesia, y tiene el importante deber de realizar esta misio en las estructuras del mundo y en el orden temporal. Los laicos santifican al mundo.
·         Ecumenismo.
Congar es el primero en intentar definir teológicamente el ecumenismo.  Su propuesta es una Iglesia en dialogo. Dice que la estructura de la Iglesia puede contribuir u obstaculizar el avance del dialogo ecuménico. Congar desplaza dos teorías sobre el ecumenismo que viciaban su esencia: la primera que dice que este es una vía de retorno de los alejado de la Iglesia Católica; la segunda que afirmaba que la unidad entre los cristianos solo se daría en el juicio final.


Teólogo
Investigación personal







Yves Congar








Quisiera destacar algunas ideas principales de Yves Congar quien es, sin lugar a dudas, el eclesiólogo más eminente  del siglo veinte. Él amaba intensamente con todo su corazón el misterio de la Iglesia él, a ese misterio ha dedicado todas sus investigaciones.
Y él ha contribuido a clarificar algunos aspectos de capital importancia del misterio de la iglesia, como el papel de los laicos en la Iglesia (realizar la misión de la Iglesia en medio del mundo y sus estructuras), el diálogo ecuménico con los otros cristianos (el ecumenismo es más que una vía para volver a los hombres al cristianismo, no puede aplazarse la unidad de los cristianos hasta el juicio fina), el papel de los pastores, la relación entre revelación y tradición, la función de los carismas.
Sin embargo, él ha clarificado de modo particular las relaciones entre la Iglesia y el Espíritu Santo. Él ha elaborado una eclesiología rigurosamente pneumatológica y una pneumatología esencialmente eclesiológica, haciendo del Espíritu Santo el principio vital de la Iglesia: Él es el Señor que da la vida.  Congar ha buscado determinar el sentido de las cuatro notas que la caracterizan: santidad, unidad, catolicidad y apostolicidad. La santidad es la nota más propia de la Iglesia. También la unidad, como la santidad, tiene en Dios su fundamento último.
MONDIN, BATTISTA (2004) La teología de Yves Congar. Ecclesia, n. 1, p. 45-60.

5.      KARL RAHNER: TEOLOGÍA TRASCENDENTAL
·         Vida y obras.
(1904-1984) Tuvo por maestro a M. Heidegger. Comenzó su carrera académica en la facultad teológica de Innsbruck en 1937, donde enseña hasta que es llamado por la universidad de Múnich, en 1964. En 1939 publica Espíritu en el mundo, su tesis doctoral en filosofía sobre «La metafísica del conocimiento finito de santo Tomás de Aquino» que contiene premisas gnoseológicas.
Oyente de la Palabra (1941), desarrolla las líneas de una filosofía de la religión en perspectiva teológica, como «antropología teológica fundamental». Afirma que el hombre es el oyente de una palabra de una posible revelación histórica de Dios. Escritos de Teología, recogen sus treinta años primeros años de trabajo teológico (1954-1984). En 1976 publica Curso fundamental sobre la fe.
·         Método antropológico-trascendental.
Rahner afirma que vivimos en una sociedad pluralista, que ha ampliado mucho sus conocimientos, pero que se sigue haciendo las preguntas existenciales que no logran ser respondidas por los conocimientos racionales y científicos que ha alcanzado. El quehacer teológico y el anuncio del Evangelio se realizan en este contexto. para que el anuncio se efectivo se debe hacer que la fe no sea simplemente transmisión de datos históricos, sino transmisor que corresponda con la experiencia que el hombre tiene de sí, debe ayudar al hombre a comprenderse; no se trata sólo de saber la fe, sino de comprender la vida. Para ello, Rahner propone un acercamiento antropológico a la verdad de fe.
Su método es considerar que en la experiencia del hombre hay que distinguir entre  un a priori y un a posteriori. El contenido de la experiencia humana es a posteriori y categorial; la condición de posibilidad de tales experiencias es la dimensión a priori y trascendental y está constituida por la estructura del espíritu finito en el mundo. El trascendental considera «la condición de posibilidad» del conocimiento, de la acción y de las otras experiencias humanas. El espíritu finito está abierto a lo infinito. El hombre es apertura radical al ser en general, al infinito y al misterio.
·         Teología trascendental.
Es llamada así porque se trata de un acercamiento antropológico a los problemas teológicos, estableciendo una confrontación permanente entre objetividad de la revelación y subjetividad humana. La gracia divina es la que permite la relación con el hombre.
·         El giro antropológico en teología.
Rahner opina que todo discurso teológico deberá preocuparse no sólo de decir lo que es (ontología), sino tender a ofrecer la comprensión de las afirmaciones que hace (onto-logía). Tal giro antropológico-trascendental es necesario en toda teología. Esta teología le devuelve al hombre su valor como ser teológico.

Teólogo
Investigación personal







Karl Rahner




Diremos algunas palabras sobre el método antropológico-trascendental de Rahner, el cual es un camino para una lectura teológica de la realidad  y para la comprensión creyente del sentido del obrar humano. Rahner ha iniciado su discurso afirmando que la Dogmática debería ser enfocada como teología antropológica.
Este es un giro necesario para la teología, si quiere llevar a cabo su objetivo de dar sentido a la vida de los hombres. El hombre debe ser el centro en el estudio teológico, ya que no existe una oposición entre lo teológico y lo antropológico. Esto debido a que el hombre es el ser capaz de Dios, por ello un ser divino.
Así pues, lo que tiene que ver con el hombre, necesariamente tiene que ver que con Dios. Antropología y teología se sostienen mutuamente en la dogmática cristiana.
Este "enfoque antropológico" se aplica ciertamente a la dimensión individual-subjetiva del encuentro humano con Dios que se autocomunica, pero no menos a la dimensión intersubjetiva (estructural-social, comunitaria). Este giro es necesario, según Rahner, porque el momento histórico humano lo amerita. Además, si hablamos del sentido de ser para el hombre desde la teología, esta no puede obviar al sujeto que la realiza, debe tomar en cuenta y como punto central la relación del hombre con la Teología, pues este es "el sujeto de cuya libertad subjetiva depende el destino de todo el cosmos".
BERRIOS, FERNANDO (2004). El método antropologico-trascendental de Karl Rahner como hermeneutica teologica del mundo y de la praxis. Teologia y Vida, Vol. 45, págs. 4114-37.

6.      OSCAR CULLMANN:  
TEOLOGIA DE LA HISTORIA DE LA SALVACION
·         Vida y obras.
(Francia, 1902-1999) Fue un teólogo y exegeta protestante. Sus primeros estudios los realizó en su ciudad natal y los completó en París (Sorbona). En 1930 se le confía la cátedra de Sagrada Escritura y de Teología del Nuevo Testamento en Basilea y en París. Cullman, un apasionado ecumenista, es considerado uno de los más grandes exegetas del siglo XX, muy sensible a las exigencias de la fe. Es uno de los responsables del establecimiento del diálogo entre luteranos y católicos. Asistió como observador al Concilio Vaticano II.
En oposición a Bultmann hace notar que lo que han hecho los autores de la Biblia no es una mitologización de la historia, sino más bien una historización de los mitos. Se ha preocupado entre otros temas, por el de los sacramentos, la importancia del culto y el valor de la tradición. Algunas de sus obras son: Cristo y el Tiempo (1947); La Tradición (1953); Cristología del Nuevo Testamento (1959);  El Misterio de la Redención en el Tiempo (1965).

·         Teología de la historia de la salvación.
Para Cullmann la revelación es una cadena de eventos (sobrenaturales) y de interpretaciones de los eventos (bajo la acción del Espíritu Santo) que  a su vez hacen surgir nuevos eventos y nuevas interpretaciones. Para él, Cristo es el centro de la historia, quien da sentido a la historia y la configura como historia de la salvación. De él brota todo el presente, él representa en su cumplimiento todo el futuro de la redención. Así, pues, Cristo no es el fin de la historia, como opinaba Bultmann, sino su centro. Junto a esta visión Cullmann introduce un concepto importante para la escatología: «ya, pero todavía no».

Teólogo
Investigación personal








Oscar Cullmann

Acordemos algunas ideas principales acerca del pensamiento de este teólogo. El hecho de contar la historia según el nacimiento de Cristo (hacia atrás decimos “a. C.” y hacia adelante “d. C.”) ya no indica que la historia es historia de la salvación. Efectivamente, Dios es Señor de los tiempos, es decir, establece los momentos de la historia según su voluntad. Y, entre todos esos momentos, uno ocupa un lugar central: Cristo.
El hombre debe hay aceptar el valor central de Cristo en la historia y el escándalo de que la salvación nos viene a través de unos acontecimientos históricos que, en apariencia, mirados con ojos humanos, parecen insignificantes.
En Cristo debemos juzgar los demás tiempos, pues es él quien nos revela su verdadero valor. El pasado y la historia de Israel son la promesa, anticipación y preparación de Cristo. El  futuro, o estado escatológico definitivo, es el momento en el que Cristo se manifestará con toda su plenitud. El presente, en el que nosotros estamos, es el tiempo de la Iglesia, el tiempo del reinado de Cristo.
El tiempo presente es un tiempo querido y previsto por Dios. Jesús ha previsto un tiempo entre su muerte y la parusía. En la historia que ha sido recreada por Cristo como historia de la salvación en un momento concreto, la salvación tiene un valor universal, es decir, no está limitada solo a su Iglesia.
 J.L.I. (Diciembre de 2002). O. CULLMAN: CONTENIDO DE “CRISTO Y EL TIEMPO” En Opus Dei. Recuperado el 11 de Septiembre de 2012, de Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte? Disponible en http://www.opuslibros.org/Index_libros/Recensiones_1/cullmann_var.htm


7.      PAUL TILLICH: LA NUEVA TEOLOGÍA
·         Vida y obras.
(Starzeddel, Brandenburgo, 1886-Chicago 1965) fue un filósofo y teólogo germano-estadounidense, hijo de un pastor luterano. Estudio teología en Tubinga y Halle. En 1912 fue ordenado ministro de la Iglesia evangélica luterana, sirvió de capellán alemán durante la I Guerra Mundial. Enseño en varias universidades. En 1933 se trasladó al seminario de la Unión Teológica en Nueva York. Tillich desarrolló sus ideas en muchos escritos entre ellos: El símbolo religioso (1928), La situación religiosa (1932), La interpretación de la Historia (1936), La era protestante (1948), Dinámica de la fe (1957). En El valor de ser (1952) donde habla sobre la alienación de los individuos en la sociedad y la existencia que se arraiga en Dios como fundamento de todo ser.  Y también escribió Lo eterno ahora (1963). Su tema principal es la reconciliación entre ciencia y fe y entre cultura y religión. Su Teología Sistemática (3 volúmenes, 1951-1963) es su principal obra
·         El método de la correlación.
La verdad del mensaje cristiano debe ser interpretada teniendo en cuenta la situación en que se encuentra el destinatario del mensaje mismo. Es situación son «las formas científicas y artísticas, económicas, políticas  y éticas en que se expresan  los individuos». 
De allí nace el proyecto de Tillich intenta completar la teología kerigmática, que solo tiene en cuenta el kerigma, con una «teología apologética», es decir, con una «teología que-da-respuesta». Esta busca la síntesis, utilizando el método de correlación como instrumento para referir el mensaje a la situación. La correlación instituye una interdependencia entre dos factores independientes: las preguntas existenciales y las respuestas teológicas.  
Con el método de correlación, la teología natural se convierte en el análisis de la existencia (superando otros métodos fallidos como el supranaturalista, el naturalista, y el dualista) y la teología sobrenatural es el complejo de las respuestas dadas a las preguntas implícitas en la existencia.
Este método da paso a la respuesta teológica a problemas antropológicos: Dios como respuesta a la pregunta por el ser; la revelación como respuesta a la razón; Cristo, respuesta a la alienación de la existencia; el Espíritu, respuesta a ambigüedad de la vida; el Reino, respuesta a la pregunta por el sentido de la historia.

Teólogo
Investigación personal









Paul Tillich









Respecto a su método teológico. Tillich afirma que un sistema teológico debería satisfacer dos necesidades fundamentales: la afirmación de la verdad del mensaje cristiano (fundamento) y la interpretación de esta verdad para cada generación (situación personal).
El método de correlación, es una manera de unir el mensaje y la situación. Trata de establecer una correlación entre las preguntas implícitas en la situación y las respuestas implícitas en el mensaje. Establece una correlación entre preguntas y respuestas, situación y mensaje, existencia humana y autorrevelación divina. Esto para ayudar a entender el mensaje cristiano como respuesta a las cuestiones implícitas en toda situación humana. De otra manera la comunicación será inútil. De ahí que la labor del teólogo consista en establecer una mediación entre el contenido del mensaje cristiano y la forma en la cual el contexto histórico coetáneo al hombre en cuestión pueda acoger dicho mensaje. Solo se puede alcanzar una teología significativa para el hombre llevando el contenido de la Revelación a cada cultura en que vive el hombre concreto.
El método de correlación de suyo busca responder al carácter existencial de la experiencia religiosa del hombre actual. Además es un intento sistemático de diálogo entre teología y filosofía, donde los diferentes ámbitos de la cultura se ponen en relación con la dimensión religiosa del ser humano. Tillich fue el primer teólogo protestante que se tomó en serio la importancia de la filosofía para la teología y la necesidad que ésta tenía de relacionarse con la cultura general. Esta observación, para mí, es fundamental para la inculturación del Evangelio.
CASTELAO, PEDRO (2002) “Paul Tillich” Breve introducción: Encrucillada n.129. p 79-86.





















 CARTA REFLEXIVA FINAL UNIDAD III
Para comenzar con esta reflexión quiero decir que esta unidad, aunque breve ha estado cargada de contenido teológico, lo que me ha parecido genial. Creo que con el fin de aclarar aún más el pensamiento de cada teólogo, deberíamos haber visto un poco más acerca de los pensadores anteriores a ellos y que les ocasionaron gran influencia. Resulta interesante descubrir que la mayoría de teólogos tratan de responder a una problemática anterior o contemporánea a ellos y así se hace más clara su propuesta teológica.
Por otro lado, considero que esta unidad ha sido muy provechosa para toda la clase, pues hemos aprendido un poco de los teólogos modernos. Me hubiese gustado que en la clase se crearan círculos de lectura fijos, para estudiar a profundidad a un teólogo. Esto habría sido provechoso para todos, sobre todo si se hubiera compartido el resultado de la investigación grupal mediante una exposición y un artículo.
Al finalizar la Unidad III, me siento con deseos de estudiar con mayor profundidad el inmenso mar de la teología, me consta que apenas soy un iniciado en el campo. En particular, me llamó la atención el tema sobre el Jesús histórico y el Cristo de la fe. También, agradezco la oportunidad de haberme acercado directamente a un teólogo, mediante uno de sus escritos.









INDICE
INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………..………
OBJETIVOS DEL PORTAFOLIO………………………………………………………..…    

CARTA REFLEXIVA INICAL…………………………………………………….……….    

UNIDAD I………………………………………………………………………………….….

PRESENTACIÓN…………………………………………………........................................    

UNIDAD I ELEMENTOS INTRODUCTORIOS FUNDAMENTALES…………..………    
1. Elementos fundamentales. Aproximación al concepto de Teología………….…….....…
2. Las fuentes de la teología……………………………………………………………….....  
3. Las mediaciones de la teología……………………………………………………….….
4. Biblia, Tradición, Magisterio……………………..………………...……………...….….
a.       La Escritura “alma de la teología”……………………………………………………
b.      La Tradición y el Magisterio…………………………………………….…..……….
c.   El Magisterio………………………………………………………………….…..…
d.   Los dogmas en la iglesia………………………………………………………..…
5. La teología como ciencia ………………………………………………………………....
CARTA REFLEXIVA FINAL UNIDAD I.…………………………………………….…….
UNIDAD II…………………………………………………………………………………...
PRESENTACION…………………………………………………………………………….
UNIDAD II: TEOLOGÍA PATRÍSTICA Y TEOLOGÍA MEDIEVAL……………………...
I.TEOLOGÍA PATRÍSTICA………………………………………………………...……….
1. Contextualización de la época patrística………………………………….……...………
2. San Ignacio de Antioquia………………………………………………………………...
3. San Ireneo………………………………………………………………………….……..  
4. Orígenes…………………………………………………………………………..………
5. Los primeros concilios: Nicea, Éfeso, Calcedonia, Constantinopla………………...….
6. San Agustín: el tema del pecado y la antropología ……………………………………..
II. CONTEXTUALIZACIÓN DE LA ÉPOCA MEDIEVAL……………………………...…
1. Contextualización: las etapas de la escolástica……………………….……………….…
2. San Anselmo: el problema de la redención…………………………………………...…
3. Santo Tomas de Aquino: la teología como ciencia de la fe……………………………..
4. Teología postridentina……………………………………………………………………
a)      Cambios en la sociedad rigidez en la teología………………………………………..
b)      Características del período………………………………………………………….…
c)      Evaluación crítica……………………………………………………………………..
d)     Teología del siglo XX……………………………………………………………… 
e)      Tendencias y características de la teología contemporánea…………………………..
CARTA REFLEXIVA FINAL UNIDAD II…………………………………………….…
UNIDAD III: …………………………………………………………………………………
PRESENTACIÓN…………………………………………………………………………….
UNIDAD II: TEOLOGÍA DEL SIGLO XX…………………………………………………
1. Contextualización de la teología del siglo XX…………………………………………..
2. Karl Barth: teología de la palabra………………………………...……………………..
3. Rudolf  Bultmann: la desmitificación y el nuevo debate sobre el Jesús histórico…….
4. Yves Congar: de la teología al ecumenismo……………………………………………  
5. Karl Rahner: teología trascendental…………………………………………………….
6. Oscar Cullmann: teología de la historia de la salvación……………………………….
7. Paul Tillich: la nueva teología…………………………………………………………
CARTA REFLEXIVA FINAL UNIDAD II…………………………………………….…….
INDICE……………………………………………………………………………………….


[1] Véase a ROVIRA BELLOSO J. M., Introducción a la Teología, Madrid: BAC, 1996.
[2]“Intellege ut credas, crede ut intellegas” (“entiende para que creas, cree para que entiendas”), San Agustín, en: Sermón, 43, 7, 9: PL 38, 258.
[3]http://www.mercaba.org/TESORO/cartel-patres.htm
[4] BENEDICTO XVI, Audiencia general del miércoles 14 de marzo de 2007.
[5] "Vidas de los Santos" de Butler, ed. española.
[6] BENEDICTO XVI, Audiencia general del miércoles 28 de marzo de 2007.
[7] Benedicto XVI, Audiencia General del 25 de abril de 2007
[8] BENEDICTO XVI, Audiencia general del miércoles 9 de enero de 2008.
[9] Cfr. J.B. Libanio– A. Murad, Introducción a la teología, México: Dabar, 2000, pp. 120-129.
[10] BENEDICTO XVI, Audiencia general del miércoles 23 de septiembre de 2009.

[11] Cfr. B. Mondin, Dizionario dei teologi, Bologna: Edizioni Studio Domenicano, 1992, pp. 621-667.
[12] JUAN PABLO II, Carta Encíclica Fides et ratio, n 43.

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